Principios de Economía: Microeconomía · Pedro A. Tamayo Lorenzo · UNED

Capítulo 6. Elección del consumidor

Opciones de inversión
Imagen 6.1 Opciones de inversión. Por lo general, consideramos la educación superior como una buena inversión, si uno puede permitírsela sin importar la situación de la economía.
(Crédito: imagen generada con inteligencia artificial mediante Nano Banana, modelo de generación de imágenes de Gemini, de Google).

Principios de Economía. Microeconomía (2025), adaptación y traducción al español de Pedro A. Tamayo Lorenzo a partir de Principles of Economics 3e, de Greenlaw, Shapiro y MacDonald (OpenStax, Rice University, 2022), obra consultada en 2025 bajo licencia CC BY 4.0. Esta adaptación se distribuye bajo licencia CC BY-SA 4.0.

Objetivos del capítulo

En este capítulo, aprenderás acerca de:

  • Las decisiones de consumo.
  • Cómo afectan los cambios en la renta y en los precios a las decisiones de consumo.
  • Por qué las decisiones de consumo no siempre son racionales.

Introducción

Para centrarte

Tomando decisiones

La Gran Recesión de 2008-2009 afectó a familias de todo el mundo. En muchos países, los trabajadores se quedaron sin empleo. En los países desarrollados, el subsidio de desempleo proporcionó una red de seguridad, pero aun así las familias sufrieron una notable disminución de la renta disponible y tuvieron que tomar decisiones de gasto difíciles. Por supuesto, los gastos no esenciales y discrecionales fueron los primeros en desaparecer.

Aun así, hubo una categoría en particular que experimentó un aumento del gasto en todo el mundo durante ese tiempo, concretamente un 18% en Estados Unidos. Se podría suponer que los consumidores empezaron a comer más en casa, aumentando el gasto en la tienda de comestibles; sin embargo, la Encuesta de Gasto de los Consumidores de la Oficina de Estadísticas Laborales, que realiza un seguimiento del gasto en alimentos en Estados Unidos a lo largo del tiempo, mostró que "el gasto total real en alimentos de los hogares estadounidenses disminuyó un 5% entre 2006 y 2009". Así pues, no se trataba de comestibles. ¿Qué producto demandaría más la gente de todo el mundo en tiempos de dificultades económicas? Y, lo que es más importante, ¿por qué? (Descúbrelo al final del capítulo).

Esta pregunta nos lleva al tema de este capítulo: analizar cómo eligen los consumidores y cómo afectan ciertos cambios a esas elecciones. Por ejemplo, ¿importan más o menos los cambios en los precios que los cambios en los ingresos de un consumidor? ¿Puede un pequeño cambio en las circunstancias alterar la percepción que el consumidor tiene de un producto o incluso de sus propios recursos? Aunque muchas decisiones pueden parecer sencillas, a menudo hay mucho más que considerar.

La Microeconomía trata de comprender el comportamiento de los agentes económicos individuales, como los particulares y las empresas. Los economistas creen que podemos analizar las decisiones de las personas, como por ejemplo qué bienes y servicios comprar, como elecciones que hacemos dentro de ciertas limitaciones presupuestarias. En general, los consumidores intentan sacar el máximo partido de su presupuesto limitado. En términos económicos, intentan maximizar la utilidad total, o satisfacción, dada su restricción presupuestaria.

Cada cual tiene sus gustos y preferencias personales. Los franceses dicen: Chacun à son goût, o "Cada uno a su gusto". Un viejo dicho latino afirma: De gustibus non est disputandum o "Sobre gustos no hay nada escrito". Sin embargo, si las personas basan sus decisiones en sus gustos y preferencias personales, ¿cómo pueden los economistas analizar las decisiones de los consumidores?

Una explicación económica de por qué las personas toman decisiones diferentes empieza por aceptar la sabiduría proverbial de que los gustos son una cuestión de preferencia personal. Sin embargo, los economistas también creen que las decisiones que toman las personas están influenciadas por sus ingresos, por los precios de los bienes y servicios que consumen y por factores como el lugar donde viven. Este capítulo presenta la teoría económica que explica cómo eligen los consumidores los bienes y servicios que adquieren con sus limitados ingresos.

El análisis de este capítulo se basará en la restricción presupuestaria que se introdujo en el capítulo Elegir en un mundo de escasez. Este capítulo también explicará cómo la teoría económica proporciona una herramienta para examinar sistemáticamente toda la gama de posibles opciones de consumo y para predecir cómo responde el consumo a los cambios en los precios o los ingresos.

6.1 Decisiones de consumo

Objetivos de aprendizaje

Al finalizar esta sección, deberías ser capaz de:

  • Calcular la utilidad total.

  • Proponer decisiones que maximicen la utilidad.

  • Explicar qué se entiende por utilidad marginal, y la importancia de la utilidad marginal decreciente.

La Encuesta de Gasto de los Consumidores (Consumer Expenditure Survey), realizada por la Oficina de Estadísticas Laborales de EE.UU., proporciona información sobre las decisiones de consumo de los estadounidenses. La Tabla 6.1 muestra los patrones de gasto del hogar medio estadounidense. La primera fila muestra los ingresos y, una vez restados los impuestos y el ahorro personal, muestra que, en 2015, el hogar medio estadounidense gastó 55.978 dólares en consumo. A continuación, la tabla desglosa ese consumo en varias categorías. El hogar medio estadounidense gastó aproximadamente un tercio de su consumo en alojamiento y otros gastos de vivienda, otro tercio en alimentos y gastos de transporte, y el resto en una variedad de artículos. Estos patrones varían según el nivel de renta familiar, la geografía y las preferencias de cada hogar.

Categoría Gasto ($)
Renta familiar media antes de impuestos 69.627 $
Gasto medio anual 55.978 $
Comida a domicilio 4.015 $
Comida fuera de casa 3.008 $
Vivienda 18.409 $
Ropa y servicios 1.846 $
Transporte 9.503 $
Sanidad 4.342 $
Entretenimiento 2.842 $
Educación 1.315 $
Seguros personales y pensiones 6.349 $
Todo lo demás: alcohol, tabaco, lectura, cuidado personal, contribuciones en metálico, varios 4.351 $

Tabla 6.1 Opciones de consumo en EE.UU. en 2015. (Fuente: https://www.bls.gov/opub/reports/consumer-expenditures/2015/pdf/home.pdf)

Utilidad total y utilidad marginal decreciente

Para entender cómo elige un hogar o economía doméstica, los economistas se fijan en lo que los consumidores pueden permitirse, tal y como se muestra en una restricción presupuestaria (o recta presupuestaria), y en la utilidad o satisfacción total derivada de esas elecciones. En una recta de restricción presupuestaria, la cantidad de un bien se recoge en el eje horizontal y la cantidad del otro bien en el eje vertical. Esta recta muestra las distintas combinaciones de dos bienes que son asequibles dados los ingresos del consumidor. Consideremos la situación de José, que se muestra en la Imagen 6.2. A José le gusta coleccionar camisetas y ver películas.


Imagen 6.2 Elecciimg1775499696436.jpgonsumo. José tiene unos ingresos de 56 $. Las películas cuestan 7 $ y las camisetas 14 $. Los puntos de la recta de restricción presupuestaria muestran las combinaciones asequibles de películas y camisetas.

La Imagen 6.2 muestra la cantidad de camisetas en el eje horizontal y la cantidad de películas en el eje vertical. Si José tuviera ingresos ilimitados o los bienes fueran gratuitos, podría consumir sin límite. Sin embargo, José, como todos nosotros, se enfrenta a una restricción presupuestaria. Dispone de un total de 56 dólares para gastar. El precio de las camisetas es de 14 $ y el de las películas es de 7 $. Observa que la intersección vertical de la recta[1] de la restricción presupuestaria está en ocho películas y cero camisetas (56 $/7 $ = 8). La intersección horizontal de la restricción presupuestaria es cuatro, donde José gasta todo su dinero en camisetas y ninguna película (56 $/14 $=4). La pendiente de la recta de la restricción presupuestaria es “cambio en el eje vertical o ‘ascenso’/cambio en el eje horizontal o ‘recorrido’ ”, en este caso -8/4=-2. Las opciones específicas a lo largo de la recta de restricción presupuestaria representan las diferentes combinaciones asequibles de camisetas y películas.

José desea elegir la combinación que le proporcione la mayor utilidad, que es el término que utilizan los economistas para describir el nivel de satisfacción o felicidad que una persona obtiene de sus decisiones de consumo.

Empecemos con la suposición, que se discutirá con más detalle más adelante, de que José puede medir su propia utilidad con algo llamado útiles. (Es necesario señalar que no se pueden hacer comparaciones entre los útiles de las personas. Si una persona obtiene 20 útiles de una taza de café y otra obtiene 10 útiles, esto no significa que la primera persona disfrute más del café que la otra o que disfrute del café el doble. La razón es que los útiles son subjetivos para cada persona. La forma en que una persona mide los útiles no es la misma que la de otra). La Tabla 6.2 muestra cómo se relaciona la utilidad de José con su consumo de camisetas o de películas. La primera columna de la tabla muestra la cantidad de camisetas consumidas. La segunda columna muestra la utilidad total, o cantidad total de satisfacción, que José recibe por consumir ese número de camisetas. El patrón más común de la utilidad total, en este ejemplo, es que el consumo de bienes adicionales conduce a una mayor utilidad total, pero a un ritmo decreciente. La tercera columna muestra la utilidad marginal (UMg), que es la utilidad adicional proporcionada por una unidad adicional de consumo. La ecuación de la utilidad marginal es:

UMg =
cambio en la utilidad total
cambio en la cantidad

Observa que la utilidad marginal disminuye a medida que se consumen unidades adicionales, lo que significa que cada unidad posterior de un bien consumido proporciona menos utilidad adicional. Por ejemplo, la primera camiseta que elige José es su favorita y le proporciona una utilidad adicional de 22 útiles. La cuarta camiseta es para ponérsela cuando el resto de la ropa está en la lavadora y sólo le proporciona 18 útiles adicionales. Este es un ejemplo de la ley de utilidad marginal decreciente, según la cual la utilidad adicional disminuye con cada unidad añadida. La utilidad marginal decreciente es otro ejemplo de la ley más general de los rendimientos decrecientes que se presentó en el capítulo Elegir en un mundo de escasez.

El resto de la Tabla 6.2 muestra la cantidad de películas a las que asiste José, y la utilidad total y marginal de ver cada película. La utilidad total sigue el patrón esperado: aumenta a medida que aumenta el número de películas que ve José. La utilidad marginal también sigue el patrón esperado: cada película adicional supone una ganancia de utilidad menor que la anterior. La primera película a la que asiste José es la que más deseaba ver y, por tanto, la que le proporciona el mayor nivel de utilidad o satisfacción. La quinta película la ve para matar el tiempo. Observa que la utilidad total es también la suma de las utilidades marginales. En el siguiente ejercicio de Resuélvelo encontrarás instrucciones para calcular la utilidad total.

Camisetas (Cantidad) Utilidad total Utilidad marginal Películas (Cantidad) Utilidad total Utilidad marginal
1 22 22 1 16 16
2 43 21 2 31 15
3 63 20 3 45 14
4 81 18 4 58 13
5 97 16 5 70 12
6 111 14 6 81 11
7 123 12 7 91 10
8 133 10 8 100 9

Resuélvelo

Cálculo de la utilidad total

Veamos con más detalle cómo toma José su decisión.

Paso 1. Observa que, en el punto Q (por ejemplo), José consume tres camisetas y dos películas.

Paso 2. Observa la Tabla 6.2. Puedes ver en la cuarta fila/segunda columna que tres camisetas proporcionan 63 útiles. Del mismo modo, la segunda fila/quinta columna muestra que dos películas aportan 31 útiles.

Paso 3. A partir de esta información, puedes calcular que el punto Q tiene una utilidad total de 94 (63 + 31).

Paso 4. Puede repetir los mismos cálculos para cada punto de la Tabla 6.3, en la que los números totales de utilidad aparecen en la última columna.


La Tabla 6.3 examina cada punto de la restricción presupuestaria de la Imagen 6.2 y suma la utilidad total de José para cinco combinaciones posibles de camisetas y películas.

Punto Camisetas Películas Utilidad total
P 4 0 81 + 0 = 81
Q 3 2 63 + 31 = 94
R 2 4 43 + 58 = 101
S 1 6 22 + 81 = 103
T 0 8 0 + 100 = 100

Tabla 6.3 Encontrar la elección con mayor utilidad.


Para José, la utilidad total más alta de todas las combinaciones posibles de bienes se obtiene en el punto S, con una utilidad total de 103 por consumir una camiseta y seis películas.


  1. [1] Ver Anexo El uso de las matemáticas en Principios de Economía.

La elección basada en la utilidad marginal

La mayoría de las personas aborda la combinación de opciones para maximizar la utilidad de forma gradual. Este enfoque se basa en el análisis de las ventajas y desventajas, medidas en términos de utilidad marginal, de consumir menos de un bien y más de otro.

Por ejemplo, supongamos que José empieza pensando en gastarse todo su dinero en camisetas y elige el punto P, que corresponde a la combinación de cuatro camisetas y ninguna película, como ilustra la Imagen 6.2. José elige este punto de partida al azar, porque por algún sitio tiene que empezar. A continuación, se plantea renunciar a la última camiseta, la que le proporciona la menor utilidad marginal, y utilizar el dinero que ahorra para comprar dos películas en su lugar. La Tabla 6.4 recoge paso a paso la serie de decisiones que José tiene que tomar (Clave: las camisetas cuestan 14 $, las películas 7 $ y los ingresos 56 $). El siguiente apartado Resuélvelo explica cómo la utilidad marginal puede afectar a la toma de decisiones.

Opción… …formada por Utilidad total Ganancia y pérdida marginal de utilidad, en comparación con la elección anterior Conclusión
Opción 1: P 4 camisetas y 0 películas 81 de 4 camisetas + 0 de 0 películas = 81 - -
Opción 2: Q 3 camisetas y 2 películas 63 de 3 camisetas + 31 de 0 películas = 94 Pérdida de 18 por 1 camiseta menos, pero ganancia de 31 por 2 películas más, lo que supone una ganancia neta de utilidad del 13 Q es preferible a P
Opción 3: R 2 camisetas y 4 películas 43 de 2 camisetas + 58 de 4 películas = 101 Pérdida de 20 por 1 camiseta menos, pero ganancia de 27 por dos películas más, lo que supone una ganancia neta de utilidad del 7 R es preferible a Q
Opción 4: S 1 camiseta y 6 películas 22 de 1 camiseta + 81 de 6 películas = 103 Pérdida de 21 por una camiseta menos, pero ganancia de 23 por dos películas más, lo que supone una ganancia neta de 2. S es preferible a R
Opción 5: T 0 camisetas y 8 películas 0 de 0 camisetas + 100 de 8 películas = 100 Pérdida de 22 por una camiseta menos, pero ganancia de 19 por dos películas más, lo que supone una pérdida neta de utilidad del 3 S es preferible a T
Tabla 6.4 Un enfoque paso a paso para maximizar la utilidad

Resuélvelo

Tomar decisiones comparando la utilidad marginal

José podría utilizar el siguiente proceso de pensamiento (si pensara en útiles) para decidir sobre cuántas camisetas y cuántas películas comprar:

Paso 1. En la Tabla 6.2, José puede ver que la utilidad marginal de la cuarta camiseta es 18. Si José renuncia a la cuarta camiseta, pierde 18 útiles. Si José renuncia a la cuarta camiseta, pierde 18 útiles.

Paso 2. Sin embargo, si renuncia a la cuarta camiseta, dispondrá de 14 $ (el precio de una camiseta), lo que le permitirá comprar las dos primeras películas (a 7 $ cada una).

Paso 3. José sabe que la utilidad marginal de la primera película es 16 y que la utilidad marginal de la segunda película es 15. Por tanto, si José se desplaza del punto P al punto Q, renuncia a 18 útiles (de la camiseta), pero gana 31 útiles (de las películas).

Paso 4. Ganar 31 útiles y perder 18 útiles es una ganancia neta de 13. Esto es sólo otra forma de decir que la utilidad total en Q (94 según la última columna de la Tabla 6.3) es 13 más que la utilidad total en P (81).

Paso 5. Así, para José, tiene sentido renunciar a la cuarta camiseta para comprar dos películas.


José prefiere claramente el punto Q al punto P. Ahora repite este proceso de toma de decisiones con utilidades marginales. José piensa en renunciar a la tercera camiseta y a una utilidad marginal de 20, a cambio de comprar otras dos películas que prometen una utilidad marginal combinada de 27. José prefiere el punto R al punto Q. ¿Y si José piensa en ir más allá de R hasta el punto S? Renunciar a la segunda camiseta supone una pérdida de utilidad marginal de 21, y la ganancia de utilidad marginal de la quinta y sexta películas se combinaría para obtener una ganancia de utilidad marginal de 23, por lo que José prefiere el punto S al R.

Sin embargo, si José quiere ir más allá del punto S hasta el punto T, se encuentra con que la pérdida de utilidad marginal por renunciar a la primera camiseta es de 22, mientras que la ganancia de utilidad marginal por las dos últimas películas es sólo de 19. Si José eligiera el punto T, su utilidad caería a 100. A través de estas etapas de reflexión sobre las compensaciones marginales, José llega de nuevo a la conclusión de que S, con una camiseta y seis películas, es la elección que le proporcionará el mayor nivel de utilidad total. Mediante este enfoque paso a paso llegará a la misma conclusión independientemente del punto de partida de José.

Podemos desarrollar una forma más sistemática de utilizar este enfoque centrándonos en la satisfacción por dólar. Si un artículo que cuesta 5 dólares produce 10 útiles, entonces vale 2 útiles por dólar gastado. Utilidad marginal por dólar (o por unidad monetaria) es la cantidad de utilidad adicional que recibe José dividida por el precio del producto. La Tabla 6.5 muestra la utilidad marginal por dólar de las camisetas y las películas de José.

Utilidad marginal por dólar = utilidad marginal precio


Camisetas (Cantidad) Utilidad total Utilidad marginal Utilidad marginal por dólar Películas (Cantidad) Utilidad total Utilidad marginal Utilidad marginal por dólar
1 22 22 22/14 $ = 1,6 1 16 16 16/7 $ = 2,3
2 43 21 21/14 $ = 1,5 2 31 15 15/7 $ = 2,14
3 63 20 20/14 $ = 1,4 3 45 14 14/7 $ = 2
4 81 18 18/14 $ = 1,3 4 58 13 13/7 $ = 1,9
5 97 16 16/14 $ = 1,1 5 70 12 12/7 $ = 1,7
6 111 14 14/14 $ = 1 6 81 11 11/7 $ = 1,6
7 123 12 12/14 $ = 0,86 7 91 10 10/7 $ = 1,4
Tabla 6.5 Utilidad marginal por dólar

Si José quiere maximizar la utilidad que obtiene de su limitado presupuesto, comprará siempre el artículo con mayor utilidad marginal por dólar de gasto (suponiendo que pueda permitírselo con el presupuesto que le queda). José empieza sin comprar nada. Si compra una camiseta, la utilidad marginal por dólar gastado será de 1,6. Si compra una película, la utilidad marginal por dólar gastado será de 2,3. Por tanto, la primera compra de José será la película. ¿Por qué? Porque le proporciona la mayor utilidad marginal por dólar y es asequible. A continuación, José comprará otra película. ¿Por qué? Porque la utilidad marginal de la siguiente película (2,14) es mayor que la utilidad marginal de la siguiente camiseta (1,6). Nótese que cuando José no tiene camisetas, la siguiente es la primera. José seguirá comprando el siguiente bien con mayor utilidad marginal por dólar hasta agotar su presupuesto. Seguirá comprando películas porque le aportan una mayor "utilidad marginal por dólar" hasta la sexta película, que le da la misma utilidad marginal por dólar que la primera compra de camisetas. José tiene el presupuesto justo para comprar ambas. En total, José comprará seis películas y una camiseta.

Regla de maximización de la utilidad

Este proceso de toma de decisiones sugiere una regla a seguir para maximizar la utilidad. Dado que el precio de las camisetas es el doble que el de las películas, para maximizar la utilidad, la última camiseta elegida por José debe proporcionar exactamente el doble de la utilidad marginal (UMg) de la última película. Si la última camiseta proporciona menos del doble de la utilidad marginal de la última película, entonces la camiseta está proporcionando menos "rentabilidad" (es decir, utilidad marginal por dólar gastado) que la que José obtendría gastando el mismo dinero en películas. Si es así, José debería cambiar la camiseta por más películas para aumentar su utilidad total.

Si la última camiseta proporciona más del doble de utilidad marginal que la última película, entonces la camiseta está proporcionando más "rentabilidad" o utilidad marginal por dólar, que si el dinero se gastara en películas. En consecuencia, José debería comprar más camisetas. Obsérvese que en la elección óptima de José en el punto S, la utilidad marginal de la primera camiseta, de 22, es exactamente el doble de la utilidad marginal de la sexta película, que es de 11. En esta elección, la utilidad marginal por dólar de José es exactamente el doble. En esta elección, la utilidad marginal por dólar es la misma para ambos bienes. Esta es una señal reveladora de que José ha encontrado el punto con mayor utilidad total.

Podemos escribir este argumento como una regla general: si siempre buscas la mejor relación entre utilidad marginal y precio, al final, cuando te quedes sin dinero, la mejor opción será aquella donde la utilidad marginal por dólar gastado sea igual para ambos bienes.


UMg1 P1 = UMg2 P2

Un consumidor racional pagará el doble por algo sólo si, en la comparación marginal, el bien servicio le proporciona el doble de utilidad:

22 14 $ = 11 7 $

El siguiente apartado Resuélvelo proporciona una guía paso a paso para esta noción de elecciones maximizadoras de la utilidad.


Resuélvelo

Maximizar la utilidad

La regla general, UMg1 P1 = UMg2 P2 , significa que el último dólar gastado en cada bien proporciona exactamente la misma utilidad marginal. Este es el caso en el punto S. Por lo tanto:

Paso 1. Si cambiáramos un dólar más de películas por un dólar más de camisetas, la utilidad marginal ganada con las camisetas compensaría exactamente la utilidad marginal perdida con menos películas. En otras palabras, la ganancia neta sería cero.

Paso 2. Sin embargo, los productos suelen costar más de un dólar, por lo que no podemos intercambiar películas por un dólar. Lo mejor que podemos hacer es cambiar dos películas por otra camiseta, ya que en este ejemplo las camisetas cuestan el doble que una película.

Paso 3. Si cambiamos dos películas por una camiseta, acabaríamos en el punto R (dos camisetas y cuatro películas).

Paso 4. La opción 4 de la Tabla 6.4 muestra que, si nos movemos al punto R, ganaríamos 21 útiles con una camiseta más, pero perderíamos 23 útiles con dos películas menos, por lo que acabaríamos con menos utilidad total en el punto R.

En resumen, la regla general nos muestra la elección que maximiza la utilidad, que se denomina equilibrio del consumidor.


Hay otra forma equivalente de pensar en esto. También podemos expresar la regla general como que la relación entre los precios de los dos bienes debe ser igual a la relación entre las utilidades marginales. Cuando dividimos el precio del bien 1 por el precio del bien 2, en el punto de máxima utilidad, esto será igual a la utilidad marginal del bien 1 dividida por la utilidad marginal del bien 2.

P1 P2 = UMg1 UMg2

A lo largo de la restricción presupuestaria, el precio total de los dos bienes sigue siendo el mismo, por lo que la relación de los precios no cambia. Sin embargo, la utilidad marginal de los dos bienes cambia con las cantidades consumidas. En la elección óptima de una camiseta y seis películas, punto S, la relación entre la utilidad marginal y el precio de las camisetas (22:14) coincide con la relación entre la utilidad marginal y el precio de las películas (de 11:7).

Medir la utilidad con números

Esta discusión sobre la utilidad comenzó con la suposición de que es posible asignar valores numéricos a la utilidad, una suposición que puede ser cuestionada. En la ferretería se puede comprar un termómetro para medir la temperatura, pero ¿qué tienda vende un "utilímetro" para medir la utilidad? Aunque medir la utilidad con números es un supuesto conveniente para aclarar la explicación, el supuesto clave no es que un agente externo pueda medir la utilidad, sino sólo que las personas pueden decidir cuál de dos alternativas prefieren.

Para entender este punto, recordemos el proceso paso a paso para encontrar la opción con mayor utilidad total comparando la utilidad marginal que se gana y se pierde con las distintas opciones a lo largo de la restricción presupuestaria. Cuando José compara cada elección a lo largo de su restricción presupuestaria con la anterior, lo que importa no son los números concretos que asigna a su utilidad -o si utiliza algún número-, sino que él personalmente pueda identificar qué elecciones prefiere.

De este modo, el proceso paso a paso de elegir el mayor nivel de utilidad se parece bastante a cómo muchas personas toman decisiones de consumo. Pensamos en lo que nos hará más felices. Pensamos en lo que cuestan las cosas. Pensamos en comprar un poco más de una cosa y renunciar a un poco de otra. Elegimos lo que nos proporciona el mayor nivel de satisfacción. El vocabulario de la comparación de los puntos a lo largo de una restricción presupuestaria y de la utilidad total y marginal no es más que un conjunto de herramientas para hablar de este proceso cotidiano de forma clara y concreta. Es una buena noticia que las cifras concretas de utilidad no resulten centrales en este análisis, ya que es difícil encontrar un buen utilímetro. No te preocupes: aunque no podamos medir las utilidades, al final del próximo apartado habremos transformado nuestro análisis en algo que podamos medir: la demanda.

6.2 Cómo afectan los cambios en la renta y en los precios a las decisiones de consumo

Objetivos de aprendizaje

Al finalizar esta sección, deberías ser capaz de:

  • Explicar cómo influyen la renta, los precios y las preferencias en las decisiones de los consumidores.

  • Comparar el efecto sustitución con el efecto renta.

  • Utilizar conceptos de demanda para analizar las decisiones de los consumidores.

  • Aplicar la idea de elección maximizadora de la utilidad a gobiernos y empresas.

Del mismo modo que podemos utilizar la utilidad total y la utilidad marginal para analizar las decisiones de los consumidores en función de una restricción presupuestaria, también podemos utilizar estas ideas para pensar en cómo cambian esas decisiones cuando la restricción presupuestaria se desplaza en respuesta a cambios en la renta o en el precio. Dado que podemos utilizar el marco de la restricción presupuestaria para analizar cómo cambian las cantidades demandadas debido a los movimientos de los precios, el modelo de la restricción presupuestaria nos va a servir para ilustrar la lógica subyacente a las curvas de demanda.

Cómo afectan los cambios de renta a las decisiones de los consumidores

Empecemos con un ejemplo concreto para ilustrar cómo afectan los cambios en el nivel de renta a las decisiones de los consumidores. La Imagen 6.3 muestra una restricción presupuestaria que representa la disyuntiva de Kimberly por elegir entre entradas para conciertos a 50 $ cada una, y escaparse una noche a un alojamiento con desayuno por 200 $ la noche (pernoctaciones hoteleras). Kimberly dispone de 1.000 dólares anuales para gastar entre estas dos opciones. Después de pensar en su utilidad total y en su utilidad marginal y de aplicar la regla de decisión según la cual la relación entre las utilidades marginales y los precios debe ser igual entre los dos productos, Kimberly elige el punto M, con ocho conciertos y tres pernoctaciones, como su opción maximizadora de la utilidad. Supongamos ahora que la renta que Kimberly tiene para gastar en estos dos artículos aumenta a 2.000 dólares al año, lo que hace que su restricción presupuestaria se desplace hacia la derecha. ¿Cómo cambia este aumento de la renta su elección maximizadora de la utilidad? Kimberly considerará de nuevo la utilidad total y la utilidad marginal que obtiene de las entradas para el concierto y de las escapadas de una noche y buscará su elección de utilidad máxima en la nueva línea presupuestaria, pero ¿cómo se relacionará su nueva elección con su elección original?
Imagen 6.3
Imagen 6.3 Cómo afecta un cambio en la renta a las decisiones de consumo. La elección que maximiza la utilidad en la restricción presupuestaria original es M. Las líneas horizontales y verticales discontinuas que pasan por el punto M permiten ver si la cantidad consumida de bienes en la nueva restricción presupuestaria es mayor o menor que en la restricción presupuestaria original. En la nueva restricción presupuestaria, Kimberly elegirá N si ambos bienes son bienes normales. Si las pernoctaciones son un bien inferior, Kimberly elegirá P. Si las entradas para conciertos son un bien inferior, Kimberly elegirá Q.

Podemos dividir las posibles opciones de la nueva restricción presupuestaria en tres grupos, que dividen en la Imagen 6.3 las líneas horizontales y verticales discontinuas que pasan por la opción original M. Todas las opciones de la parte superior izquierda de la nueva restricción presupuestaria que están a la izquierda de la línea vertical discontinua, como la opción P con dos pernoctaciones y 32 entradas para conciertos, implican menos del bien del eje horizontal pero mucho más del bien del eje vertical. Todas las opciones situadas a la derecha de la línea vertical discontinua y por encima de la línea horizontal discontinua, como la opción N con cinco pernoctaciones y 20 entradas para conciertos, suponen un mayor consumo de ambos bienes. Por último, todas las opciones que están a la derecha de la línea vertical discontinua, pero por debajo de la línea horizontal discontinua, como la opción Q con cuatro conciertos y nueve pernoctaciones, implican menos consumo del bien representado en el eje vertical pero mucho más consumo del bien representado en el eje horizontal.

Todas estas opciones son teóricamente posibles, dependiendo de las preferencias personales de Kimberly expresadas a través de la utilidad total y marginal que obtendría del consumo de estos dos bienes. Cuando aumentan los ingresos, la reacción más habitual es comprar más de ambos bienes, como la opción N, que se encuentra en la parte superior derecha en relación con la opción original M de Kimberly, aunque la cantidad exacta de cada bien variará en función de los gustos personales. Por el contrario, cuando los ingresos disminuyen, la reacción más típica es comprar menos de ambos bienes. Como definimos anteriormente, hablamos de bienes normales cuando un aumento de la renta provoca un aumento de la cantidad consumida de ese bien, y cuando una caída de la renta provoca una caída de la cantidad consumida.

Sin embargo, dependiendo de las preferencias de Kimberly, un aumento de la renta puede hacer que aumente el consumo de un bien y disminuya el del otro. Una elección como P significa que un aumento de la renta hace que disminuya su cantidad consumida de pernoctaciones, mientras que una elección como Q significaría que un aumento de la renta hace que disminuya su cantidad de conciertos. Los bienes cuya demanda disminuye a medida que aumenta la renta (o a la inversa, cuya demanda aumenta a medida que disminuye la renta) se denominan bienes inferiores. Un bien inferior es aquel para el que las personas reducen su demanda a medida que aumenta su renta, porque ahora pueden permitirse las opciones preferidas más caras. Por ejemplo, un hogar con ingresos más altos puede comer menos hamburguesas o ser menos propenso a comprar un coche usado, y en su lugar comer más filetes y comprar un coche nuevo.

Cómo afectan los cambios de precios a las decisiones de los consumidores

Para analizar el posible efecto de un cambio de precio en el consumo, utilicemos de nuevo un ejemplo concreto. La Imagen 6.4 representa la decisión del consumidor Sergei, que elige entre comprar bates de béisbol y cámaras. Un aumento del precio de los bates de béisbol no afectaría a la posibilidad de comprar cámaras, pero reduciría el número de bates que Sergei podría permitirse comprar.

Por tanto, un aumento del precio de los bates de béisbol, el bien situado en el eje horizontal, hace que la restricción presupuestaria gire hacia dentro, como sobre una bisagra, desde el eje vertical. Como en el apartado anterior, el punto marcado con M representa el punto originalmente preferido en la restricción presupuestaria original, que Sergei ha elegido después de contemplar su utilidad total y su utilidad marginal y los sacrificios de un bien por otro representados a lo largo de la restricción presupuestaria.

En este ejemplo, las unidades a lo largo de los ejes horizontal y vertical no están numeradas, por lo que la discusión debe centrarse en si Sergei consumirá más o menos de determinados bienes, no en cantidades numéricas.


Imagen 6.4
Imagen 6.4 Cómo afecta un cambio de precio a las elecciones de consumo. La elección original de maximización de la utilidad es M. Cuando sube el precio, la restricción presupuestaria gira en el sentido de las agujas del reloj. Las líneas discontinuas permiten ver de un vistazo si la nueva decisión de consumo implica menos de ambos bienes, o menos de un bien y más del otro. Las nuevas opciones posibles serían menos bates de béisbol y más cámaras, como en el punto H, o menos de ambos bienes, como en el punto J. La opción K significaría que el mayor precio de los bates llevaría a consumir exactamente la misma cantidad de bates, pero menos cámaras. Teóricamente posible, pero improbable en el mundo real, descartamos opciones como L porque significarían que un precio más alto de los bates de béisbol implica un mayor consumo de bates de béisbol.

Tras la subida de precios, Sergei elegirá de acuerdo con la nueva restricción presupuestaria. De nuevo, podemos dividir sus elecciones en tres segmentos mediante las líneas discontinuas verticales y horizontales. En la parte superior izquierda de la nueva restricción presupuestaria, con una elección como H, Sergei consume más cámaras y menos bates de béisbol. En la parte central de la nueva restricción presupuestaria, con una elección como J, consume menos de ambos bienes. En el extremo derecho, con una elección como L, consume más bates de béisbol y menos cámaras.

La respuesta típica a los precios más altos es que una persona opte por consumir menos del producto con el precio más alto. Esto ocurre por dos razones, y ambos efectos pueden producirse simultáneamente:

  • El efecto sustitución se produce cuando cambia un precio y los consumidores tienen un incentivo para consumir menos del bien con un precio relativamente más alto y más del bien con un precio relativamente más bajo.

  • El efecto renta consiste en que un precio más alto significa que el poder adquisitivo de la renta se ha reducido (aunque la renta real no haya cambiado), lo que lleva a comprar menos del bien (cuando el bien es normal).

En este ejemplo, el precio más alto de los bates de béisbol haría que Sergei comprara menos bates por ambas razones. La Imagen 6.4 sugiere una serie de posibilidades. Sergei podría reaccionar ante un precio más alto de los bates comprando la misma cantidad de estos, pero reduciendo su consumo de cámaras (punto K). Alternativamente, podría reaccionar reduciendo drásticamente sus compras de bates y, en su lugar, comprar más cámaras.

Lo importante es que resultaría imprudente suponer que un cambio en el precio de un bien sólo afectará al consumo de ese bien. Dado que Sergei compra todos sus productos con el mismo presupuesto, un cambio en el precio de los bates de béisbol también puede tener efectos, positivos o negativos, en sus compras de cámaras.

En resumen, un precio más alto suele provocar una reducción del consumo del bien en cuestión, pero también puede afectar al consumo de otros bienes.


Enlázalo

Lee este artículo sobre el potencial de los precios variables en las máquinas expendedoras (en inglés).

¿En qué se basan las curvas de demanda?

Los cambios en el precio de un bien hacen que la restricción presupuestaria rote. Una rotación en la restricción presupuestaria significa que cuando las personas buscan su mayor utilidad, la cantidad demandada de ese bien cambiará. De este modo, los fundamentos lógicos de las curvas de demanda —que muestran una conexión entre los precios y la cantidad demandada— se basan en la idea subyacente de que las personas buscan la utilidad.

La Imagen 6.5 (a) muestra una restricción presupuestaria con una elección entre vivienda y "todo lo demás". (Colocar "todo lo demás" en el eje vertical puede ser un enfoque útil en algunos casos, especialmente cuando el análisis se centra en un bien concreto). Etiquetamos la opción preferida en la restricción presupuestaria original que proporciona la mayor utilidad posible como M0.

Las otras tres restricciones presupuestarias representan precios sucesivamente más altos para la vivienda de P1, P2, y P3. A medida que la restricción presupuestaria gira hacia dentro, y hacia dentro, y de nuevo hacia dentro, etiquetamos las opciones que maximizan la utilidad como M1, M2, y M3, y la cantidad demandada de vivienda cae de Q0 a Q1 a Q2 a Q3.

Así pues, a medida que aumenta el precio de la vivienda, la restricción presupuestaria gira en el sentido de las agujas del reloj y la cantidad consumida de vivienda disminuye, ceteris paribus (es decir, con todas las demás cosas iguales). Esta relación —el precio de la vivienda sube de P0 a P1 a P2 a P3, mientras que la cantidad de vivienda demandada baja de Q0 a Q1 a Q2 a Q3— se representa visualmente en la curva de demanda de la Imagen 6.5 (b).

Las líneas verticales discontinuas que se extienden entre la parte superior e inferior de la Imagen 6.5 muestran que la cantidad de viviendas demandada en cada punto es la misma tanto en (a) como en (b). En última instancia, determinamos la forma de una curva de demanda por las decisiones subyacentes sobre la maximización de la utilidad sujeta a una restricción presupuestaria. Aunque los economistas no puedan medir la "utilidad", sí pueden medir el precio y la cantidad demandada.



Imagen 6.5
Imagen 6.5 Los fundamentos de la curva de demanda: ejemplo con la vivienda. (a) A medida que el precio aumenta de P0 a P1 a P2 a P3, la restricción presupuestaria de la parte superior del diagrama gira en el sentido de las agujas del reloj. La elección que maximiza la utilidad cambia de M0 a M1 a M2 a M3. Como resultado, la cantidad demandada de vivienda pasa de Q0 a Q1 a Q2 a Q3, ceteris paribus. (b) La curva de demanda representa gráficamente cada combinación del precio de la vivienda y la cantidad demandada de vivienda, ceteris paribus. Las cantidades de vivienda son las mismas en los puntos (a) y (b). Así, el precio original de la vivienda (P0) y la cantidad original de vivienda (Q0) aparecen en la curva de demanda como el punto E0. El precio más alto de la vivienda (P1) y la correspondiente menor cantidad demandada de vivienda (Q1) aparecen en la curva de demanda como el punto E1.

Aplicaciones a las decisiones del gobierno y de la empresa

El marco de la restricción presupuestaria para tomar decisiones que maximicen la utilidad nos recuerda que las personas pueden reaccionar ante un cambio de precios o de ingresos de formas muy diversas.

Por ejemplo, en los meses de invierno de 2005, los costes de calefacción de los hogares aumentaron considerablemente debido al incremento en los precios del gas natural y la electricidad. Algunas personas reaccionaron reduciendo la cantidad demandada de energía; por ejemplo, bajando los termostatos y usando ropa más gruesa. Aun así, muchas facturas aumentaron, por lo que la gente también ajustó su consumo de otras formas.

Como hemos visto en el capítulo dedicado a la elasticidad, la demanda de calefacción a corto plazo suele ser inelástica. Cada hogar recortó lo que menos valoraba en el margen: para algunos pudieron ser cenas fuera, vacaciones, o posponer la compra de bienes duraderos como un coche. Una subida brusca de los precios de la energía puede tener efectos más allá del mercado energético, provocando una reducción generalizada de las compras en el resto de la economía.

Una cuestión similar se plantea cuando el gobierno impone impuestos a determinados productos, como la gasolina, el tabaco y el alcohol. Supongamos que un impuesto sobre el alcohol provoca un aumento del precio. Este precio más alto hace que la restricción presupuestaria pivote a la izquierda, y es probable que disminuya el consumo de bebidas alcohólicas.

Sin embargo, la gente también puede reaccionar reduciendo otras compras, como aperitivos o servicios de restauración. Sería imprudente suponer que la industria licorera fuera a ser la única afectada por un impuesto sobre las bebidas alcohólicas. Lee el siguiente apartado de Acláralo para saber cómo influye en las decisiones de compra quién maneja los ingresos del hogar.



Acláralo

¿Hay diferencias según quién controla los ingresos del hogar?

A mediados de los años 70, el Reino Unido introdujo un interesante cambio en su política de "ayudas por hijo". Este programa proporciona una cantidad fija de dinero por hijo a cada familia, independientemente de los ingresos familiares. Tradicionalmente, la asignación por hijo se asignaba a las familias reteniendo menos impuestos de la nómina del asalariado de la familia, normalmente el padre. En su lugar, la nueva política concedía la asignación por hijo a cargo como un pago en efectivo a la madre. Como resultado de este cambio, los hogares tienen el mismo nivel de ingresos y se enfrentan a los mismos precios en el mercado, pero es más probable que el dinero esté en el bolso de la madre en lugar de en la cartera del padre.

¿Debería este cambio de política alterar las pautas de consumo de los hogares? Los modelos básicos de decisiones de consumo, del tipo que hemos examinado en este capítulo, suponen que no importa qué progenitor o tutor recibe el dinero, porque ambos buscan maximizar la utilidad de la familia en su conjunto. En efecto, este modelo asume que todos los miembros de la familia tienen la misma composición o tienen las mismas preferencias.

No se han realizado investigaciones exhaustivas sobre las diversas estructuras familiares y el sexo y género del tutor/padre en relación con el gasto. Sin embargo, las investigaciones más antiguas sobre familias con un progenitor hombre y una progenitora mujer indican que el sexo sí afecta a las decisiones de gasto. Cuando la madre controla una mayor parte de los ingresos familiares, una serie de estudios han descubierto que la familia tiende a gastar más en comidas en restaurantes, cuidado de niños y ropa de mujer, y menos en alcohol y tabaco. A medida que la madre controla una mayor parte de los recursos del hogar, también mejora la salud de los niños.

Estos resultados sugieren que, a la hora de prestar ayuda a las familias, tanto en los países de renta alta como en los de renta baja, la cuantía monetaria de la ayuda no es lo único que importa: también importa qué miembro de la familia recibe realmente el dinero.

El poder unificador del marco del conjunto presupuestario de maximización de la utilidad

La interacción entre los precios, las restricciones presupuestarias y las preferencias personales determina las elecciones de los hogares. La terminología flexible y muy potente de la maximización de la utilidad proporciona a los economistas un vocabulario para unir todos estos elementos.

Ni siquiera los economistas creen que la gente ande dando vueltas a sus utilidades marginales antes de entrar en un centro comercial, aceptar un trabajo o hacer un ingreso en una cuenta de ahorros. Sin embargo, los economistas sí creen que las personas buscan su propia satisfacción o utilidad y que la gente decide a menudo probar un poco menos de una cosa y un poco más de otra.

Si aceptamos estos supuestos, la idea de hogares que maximizan la utilidad y se enfrentan a restricciones presupuestarias resulta algo más que plausible. El marco de la restricción presupuestaria sirve como recordatorio constante de toda la gama de efectos que pueden derivarse de los cambios en los ingresos o en los precios, y no sólo en los efectos sobre el producto que pueda parecer más inmediatamente afectado.

6.3 Economía de la conducta: un marco alternativo para la elección del consumidor

Objetivos de aprendizaje

Al finalizar esta sección, deberías ser capaz de:

  • Evaluar las razones para tomar decisiones intertemporales.

  • Interpretar una restricción presupuestaria intertemporal.

  • Analizar por qué las personas en Estados Unidos tienden a ahorrar un porcentaje tan pequeño de sus ingresos.

Como sabemos, a veces las personas toman decisiones que parecen "irracionales" y no redundan en su propio beneficio. Las decisiones de la gente pueden parecer incoherentes de un día para otro e incluso ignoran deliberadamente formas de ahorrar dinero o tiempo. Los modelos económicos tradicionales asumen la racionalidad, lo que significa que las personas usan toda la información disponible y toman decisiones coherentes e informadas que redundan en su propio beneficio.

Sin embargo, un nuevo grupo de economistas, conocidos como economistas del comportamiento o de la conducta (behavioral economics), sostienen que el método tradicional omite algo importante: el estado de ánimo de las personas. La Economía de la conducta trata de enriquecer nuestra comprensión de la toma de decisiones integrando en la Economía los conocimientos de la Psicología. Investiga cómo determinadas cantidades de dinero pueden significar cosas diferentes para las personas dependiendo de la situación.

Por ejemplo, un economista tradicional diría que si hoy perdiera un billete de 10 dólares y además recibiera 10 dólares más en su nómina, debería sentirse perfectamente neutral. Al fin y al cabo, -$10 + $10 = 0$. Sin embargo, tendemos a centrarnos más en la pérdida que en la ganancia. A esto lo llamamos aversión a la pérdida, según la cual una pérdida nos duele significativamente más de lo que nos alegra una ganancia del mismo valor. Esta idea tiene implicaciones para la inversión, ya que la gente tiende a "exagerar" el mercado de valores reaccionando más a las pérdidas que a las ganancias.

Los economistas tradicionales también asumen que los seres humanos tienen un autocontrol total, pero a menudo nos protegemos de nuestras peores tentaciones pagando un precio por ello. Una respuesta de la economía conductual ha sido diseñar "empujones" (nudges) hacia un comportamiento más racional. Por ejemplo, algunas empresas inscriben automáticamente a los empleados en planes de jubilación a menos que ellos decidan "optar por no hacerlo", combatiendo así la procrastinación.

Otro aspecto que parece ilógico es la idea de la contabilidad mental, o de situar los dólares en diferentes categorías mentales en las que adquieren diferentes valores. Los economistas suelen considerar que los dólares son fungibles, es decir, que tienen el mismo valor para la persona independientemente de la situación o el contexto.

En un ejemplo de contabilidad mental, una persona podría tener una deuda de 1.000 dólares en una tarjeta de crédito con un coste del 15% y, al mismo tiempo, tener una cuenta de ahorros de 2.000 dólares que solo le retribuye un 2%. La decisión "racional" sería saldar la deuda para ahorrar el diferencial de intereses, pero mucha gente trata una pérdida en su cuenta de ahorros como algo superior al beneficio de pagar su tarjeta de crédito.

¿Qué punto de vista es el correcto, el de los economistas conductuales o el tradicional? Ambos tienen sus ventajas, pero los economistas conductuales se han destacado por intentar describir y explicar comportamientos que históricamente se han tachado de irracionales, sugiriendo que existen razones psicológicas subyacentes para nuestro proceder.


Para centrarte

Tomando decisiones

¿En qué categoría aumentaron sus gastos los consumidores de todo el mundo durante la Gran Recesión? Enseñanza superior. Según la UNESCO, la matriculación en institutos y universidades aumentó un tercio en China y casi dos tercios en Arabia Saudí, casi se duplicó en Pakistán, se triplicó en Uganda y aumentó en tres millones —el 18%— en Estados Unidos.

¿Por qué los consumidores estaban dispuestos a gastar en educación en tiempos de vacas flacas? Tanto las personas como los países ven la educación superior como el camino hacia la prosperidad. Muchos consideran que el aumento de los ingresos es un beneficio significativo de asistir a la universidad.

El impacto de la educación en los ingresos y las tasas de desempleo, 2012
Imagen 6.6 El impacto de la educación en los ingresos y las tasas de desempleo, 2012. Los que tenían los títulos más altos en 2012 tenían tasas de desempleo sustancialmente más bajas, mientras que los que tenían menos educación formal sufrían las tasas de desempleo más altas. La media nacional de ingresos semanales fue de 815 dólares, y la media nacional de desempleo en 2012 fue del 6,8%. (Fuente: U.S. Bureau of Labor Statistics).

¿Por qué gastarse el dinero en ir a la universidad durante la recesión? Porque si estás en paro, el coste de oportunidad de tu tiempo es bajo. Si estás en paro, no tienes que renunciar a horas de trabajo ni a ingresos por ir a la universidad.

Los datos de la Oficina de Estadísticas Laborales de EE.UU. respaldan esta opinión, como muestra la Imagen 6.6. Muestran una correlación positiva entre los ingresos y la educación, indicando además que las tasas de desempleo disminuyen con niveles más altos de educación y formación.

Términos clave

Economía conductual (Economía de la conducta, o del comportamiento)
rama de la Economía que trata de enriquecer la comprensión de la toma de decisiones integrando los conocimientos de la Psicología e investigando cómo determinadas cantidades de dinero pueden significar cosas diferentes para las personas dependiendo de la situación.
efecto renta
un precio más alto significa que, de hecho, el poder adquisitivo de la renta se ha reducido, aunque la renta real no haya cambiado; siempre ocurre simultáneamente con un efecto sustitución.
efecto sustitución
cuando cambia un precio, los consumidores tienen un incentivo para consumir menos del bien con un precio relativamente más alto y más del bien con un precio relativamente más bajo; siempre ocurre simultáneamente con un efecto renta.
equilibrio del consumidor
punto de la recta presupuestaria en el que el consumidor obtiene la mayor satisfacción; esto ocurre cuando la relación de los precios de los bienes es igual a la relación de las utilidades marginales.
fungible
idea según la cual las unidades de un bien, como los dólares, las onzas de oro o los barriles de petróleo, pueden sustituirse entre sí y tienen el mismo valor para la persona.
restricción presupuestaria (línea presupuestaria)
muestra las posibles combinaciones de dos bienes que son asequibles dada la renta limitada de un consumidor.
utilidad marginal
la utilidad adicional proporcionada por una unidad adicional de consumo.
utilidad marginal decreciente
pauta común de que cada unidad marginal de un bien consumido proporciona un menor aumento de la utilidad que la unidad anterior.
utilidad marginal por dólar
satisfacción adicional obtenida por la compra de un bien dado el precio del producto; UM/Precio.
utilidad total
satisfacción derivada de las elecciones de los consumidores.

Ideas fundamentales y resumen

6.1. Opciones de consumo

El análisis económico del comportamiento de los hogares se basa en el supuesto de que las personas buscan el mayor nivel de utilidad o satisfacción. Las personas son las únicas que pueden juzgar su propia utilidad. En general, un mayor consumo de un bien conlleva una mayor utilidad total. Sin embargo, la utilidad adicional que las personas reciben por cada unidad de mayor consumo tiende a disminuir siguiendo un patrón de utilidad marginal decreciente.

Podemos encontrar la elección que maximiza la utilidad para una restricción presupuestaria de consumo comparando la relación entre la utilidad marginal y el precio de cada bien. En la elección óptima, las dos relaciones deben ser iguales:

UMg1 P1 = UMg2 P2

6.2. Cómo afectan los cambios en la renta y los precios a las decisiones de consumo

El marco de la restricción presupuestaria sugiere que, cuando cambian los ingresos o los precios, son posibles diversas respuestas. Cuando aumenta la renta, los hogares demandan una mayor cantidad de bienes normales, pero una menor cantidad de bienes inferiores.

Cuando sube el precio de un bien, los hogares suelen demandar menos de ese bien debido a los efectos renta y sustitución. Que demanden una cantidad mucho menor o solo ligeramente menor dependerá de las preferencias personales. Además, el aumento del precio de un bien puede provocar una mayor o menor demanda del otro bien en la cesta de consumo.

6.3. Economía de la conducta: un marco alternativo para la elección del consumidor

La gente suele tomar decisiones que parecen poco racionales y que contradicen la teoría tradicional del consumo. Esto se debe a que la teoría tradicional a menudo ignora el estado de ánimo o los sentimientos de las personas, factores que influyen decisivamente en su comportamiento económico.

Conceptos como la aversión a la pérdida (valorar más una pérdida que una ganancia equivalente), el uso de "empujones" (nudges) para vencer la procrastinación y la contabilidad mental demuestran que la mente humana es más compleja que una simple máquina de cálculo. Estos marcos alternativos ayudan a explicar por qué los dólares no siempre son tratados como fungibles por los consumidores.

Preguntas de autocomprobación

  1. Jeremy está profundamente enamorado de Jasmine. Jasmine vive en un lugar con poca cobertura de telefonía móvil, así que puede llamarla al teléfono fijo por 0,05 $ el minuto o ir a verla en coche, con un coste de 2 $ en gasolina ida y vuelta. En total, dispone de 10 $ semanales para mantener el contacto.

    Para elegir su opción preferida, Jeremy utiliza un práctico "utilímetro" que mide su utilidad total de las visitas personales y de los minutos de teléfono. Utilizando los valores de la Tabla 6.6:

    • Calcula los puntos de la restricción presupuestaria de Jeremy (puedes realizar un esquema).
    • Identifica su punto de máxima utilidad.
    Viajes (Ida/Vuelta) Utilidad Total (Viajes) Minutos de Teléfono Utilidad Total (Teléfono)
    0 0 0 0
    1 80 20 200
    2 150 40 380
    3 210 60 540
    4 260 80 680
    5 300 100 800
    6 330 120 900
    7 200 140 980
    8 180 160 1.040
    9 160 180 1.080
    10 140 200 1.100

    Tabla 6.6

  2. Toma la información de la utilidad total de Jeremy en el Ejercicio 1 y utiliza el enfoque de la utilidad marginal para confirmar la elección de minutos de teléfono y viajes de ida y vuelta que maximizan su utilidad.

  3. Expón todas las razones por las que una disminución del precio de un producto provocaría un aumento de las compras. Considera en tu respuesta los conceptos de efecto renta y efecto sustitución.

  4. Como estudiante universitario tienes un trabajo a tiempo parcial, pero tus padres también te envían una "paga" mensual.  Supongamos que un mes tus padres se olvidan de enviarte el cheque.

    • Muestra gráficamente cómo se ve afectada tu restricción presupuestaria.
    • Suponiendo que sólo compras bienes normales, ¿qué ocurriría con tus compras de bienes?

Preguntas de repaso

  1. ¿Quién determina cuánta utilidad recibirá una persona por consumir un bien?

  2. ¿Es de esperar que la utilidad total aumente o disminuya con el consumo adicional de un bien? ¿Por qué?

  3. ¿Esperarías que la utilidad marginal aumentara o disminuyera con el consumo adicional de un bien? ¿Por qué?

  4. ¿Es posible que aumente la utilidad total mientras disminuye la utilidad marginal? Argumenta tu respuesta.

  5. Si las personas no tienen una imagen mental completa de la utilidad total para cada nivel de consumo, ¿cómo pueden encontrar su elección de consumo que maximiza la utilidad?

  6. ¿Cuál es la regla que relaciona la utilidad marginal y los precios de dos bienes en la elección óptima? Explica por qué, si esta regla no se cumple, la elección no puede ser maximizadora de utilidad.

  7. Como regla general, ¿es seguro asumir que un cambio en el precio de un bien siempre tendrá su impacto más significativo en la cantidad demandada de ese bien, en lugar de en la cantidad demandada de otros bienes? Razona tu respuesta.

  8. ¿Por qué un cambio en la renta provoca un cambio paralelo en la restricción presupuestaria?

Preguntas para el pensamiento crítico

  1. Piensa en una compra que hayas hecho recientemente. ¿Cómo describirías tu forma de pensar antes de hacer esa compra?

  2. Las reglas de la política no siempre son las mismas que las de la Economía. En los debates sobre la aprobación de presupuestos para los organismos públicos, existe una estrategia denominada "cerrar el Monumento a Washington". Cuando un organismo se enfrenta a un recorte presupuestario, puede decidir cerrar una atracción de gran visibilidad de la que disfruta mucha gente.

    Explica en términos de utilidad marginal decreciente por qué esta estrategia es tan engañosa. Pista: si se pretende optimizar un recorte presupuestario, ¿deberían recortarse las partidas con mayor o menor utilidad marginal? ¿Qué tipo de partidas recorta esta estrategia?

  3. Los efectos sobre la renta dependen de la elasticidad-renta de la demanda de cada bien que se compra. Si uno de los bienes que compras tiene una elasticidad-renta negativa (es decir, es un bien inferior), ¿cuál debe ser la elasticidad-renta del otro bien que compras para que se cumpla la restricción presupuestaria?

Problemas

  1. Praxilla, que vive en la antigua Grecia, obtiene utilidad de leer poemas y de comer pepinos. Su estructura de utilidad es la siguiente:

    • Poemas: Obtiene 30 unidades de utilidad marginal (UMg) por el primero, disminuyendo en 3 unidades por cada poema adicional (27, 24, etc.). Cada poema cuesta 3 monedas de bronce.
    • Pepinos: Obtiene 6 unidades de UMg por cada uno de los 3 primeros, 5 unidades por los 3 siguientes, 4 unidades por los 3 posteriores, y así sucesivamente. Cada pepino cuesta 1 moneda de bronce.

    Praxilla dispone de 18 monedas de bronce.

    Realiza las siguientes tareas:

    1. Dibuja el conjunto de presupuestos colocando los poemas en el eje vertical y los pepinos en el eje horizontal.
    2. Calcula los cambios en la utilidad marginal al moverte a lo largo de la línea presupuestaria.
    3. Crea una tabla con las columnas: 1) Elección, 2) Ganancia marginal por más poemas, 3) Pérdida marginal por menos pepinos, 4) Ganancia o pérdida global, 5) ¿Es óptima la elección anterior?
    4. Identifica la elección que maximiza la utilidad y comprueba si se mantiene la relación entre utilidades marginales y precios relativos.

    Sugerencia: Usa para las filas las combinaciones desde (0 Poemas, 18 Pepinos) hasta (6 Poemas, 0 Pepinos).

  2. Si una disminución del 10% en el precio de un producto provoca un aumento del 8% en la cantidad demandada, ¿provocará necesariamente otra disminución adicional del 10% en el precio un nuevo aumento del 8% (exactamente) en la cantidad demandada?

    Razona tu respuesta considerando la variabilidad de la elasticidad a lo largo de una curva de demanda.