Principios de Economía: Microeconomía · Pedro A. Tamayo Lorenzo · UNED

Capítulo 2. Elegir en un mundo de escasez

Nivel de estudios y salarios
Imagen 2.1. En general, cuanto más alto es el nivel de estudios, más elevado es el salario, entonces ¿por qué no hay más gente que estudie carreras superiores? La respuesta es sencilla: disyuntivas y necesidad de elegir.
(Crédito: Foto de RUT MIIT en Unsplash).

Principios de Economía. Microeconomía (2025), adaptación y traducción al español de Pedro A. Tamayo Lorenzo a partir de Principles of Economics 3e, de Greenlaw, Shapiro y MacDonald (OpenStax, Rice University, 2022), obra consultada en 2025 bajo licencia CC BY 4.0. Esta adaptación se distribuye bajo licencia CC BY-SA 4.0.

Objetivos del capítulo

En este capítulo, aprenderás acerca de:

  • Cómo eligen las personas en función de sus restricciones presupuestarias.
  • La frontera de posibilidades de producción y la elección social.
  • Las objeciones que se suelen hacer al enfoque económico.

Introducción

Para centrarte

Elecciones… ¿hasta qué punto?

¿Influye tu nivel de estudios en tus ingresos? Veamos algunos datos de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, siglas del inglés Bureau of Labour Statistics) de EE.UU. En 2020, entre los trabajadores asalariados a tiempo completo, la media de los ingresos semanales de aquellos que tenían un máster era de 1.545 $. Multiplica esta media por 52 semanas y obtendrás unos ingresos medios anuales de 80.340 $. Compáralo con la media de los ingresos semanales de los trabajadores a tiempo completo mayores de 25 años con sólo un grado: 1.305 $ semanales y 67.860 $ al año. ¿Y qué hay de los que no tenían más que un título de bachillerato en 2020? Ganaron una media de sólo 781 $ semanales y 40.612 $ en 12 meses.

En otras palabras, los datos del BLS indican que obtener un grado aumenta los ingresos un 67% por encima de lo que habrían ganado los trabajadores si sólo hubieran obtenido un diploma de secundaria, y que tener un máster genera unos ingresos medios que casi duplican los de los trabajadores con un diploma de educación secundaria.

Dadas estas estadísticas, cabría esperar que muchas más personas decidieran ir a la universidad para obtener al menos un título de graduado. Suponiendo que las personas quieren mejorar su bienestar material, parece que tomarían las decisiones que les proporcionasen la mayor oportunidad de consumir bienes y servicios. Resulta que el análisis no es tan sencillo. De hecho, en 2019, el BLS informó de que, aunque algo más del 90% de la población mayor de 25 años en Estados Unidos tenía un diploma de enseñanza secundaria, sólo el 36% de los mayores de 25 años tenía un título de grado o un título superior, y sólo el 13,5% había obtenido un máster o un título superior.

Esto nos lleva al tema de este capítulo: por qué la gente toma las decisiones que toma y cómo explican los economistas esas decisiones.

En 1968, los Rolling Stones grabaron "You Can't Always Get What You Want” (“No siempre puedes conseguir lo que quieres”). Los economistas sonrieron ante ese título, porque llevaban décadas “cantando” una melodía similar. El economista inglés Lionel Robbins (1898-1984), en su Ensayo sobre la naturaleza y el significado de la ciencia económica de 1932, describió así el hecho de que no siempre se puede conseguir lo que se desea:

“El tiempo de que disponemos es limitado. El día sólo tiene veinticuatro horas. Tenemos que elegir entre los distintos usos que se les puede dar. ... Dondequiera que miremos, si elegimos una cosa debemos renunciar a otras a las que, en circunstancias diferentes, desearíamos no haber renunciado. La escasez de medios para satisfacer determinados fines es una condición casi omnipresente de la naturaleza humana.”

Como las personas viven en un mundo de escasez, no pueden tener todo el tiempo, todo el dinero, todas las propiedades y todas las experiencias que desean. La sociedad tampoco puede.

Este capítulo continúa con el análisis de la escasez y sobre el modo de pensar propio de la Economía, comenzando con la introducción de tres conceptos fundamentales: el coste de oportunidad, la toma de decisiones marginales y los rendimientos decrecientes. Más adelante, consideraremos si el modo de pensar económico describe con exactitud cómo elegimos, y cómo deberíamos hacerlo.

2.1 Cómo eligen las personas en función de su restricción presupuestaria

Objetivos de aprendizaje

Al finalizar esta sección, deberías ser capaz de:

  • Calcular y representar gráficamente la restricción presupuestaria.
  • Explicar los conjuntos de oportunidades y los costes de oportunidad.
  • Comprender y aplicar la ley de la utilidad marginal decreciente.
  • Explicar cómo influyen el análisis marginal y la utilidad en nuestras elecciones.

Considera el problema presupuestario del consumidor típico. Los consumidores disponen de una cantidad limitada de ingresos para gastar en las cosas que necesitan y en las que desean. Supongamos que Alfonso dispone cada semana de 10 $ para gastar, y que puede repartirlos entre los billetes de autobús para ir al trabajo y las hamburguesas que come para almorzar. Las hamburguesas cuestan 2 $ cada una, y los billetes de autobús 50 céntimos cada uno. Esta disyuntiva presupuestaria de Alfonso se puede visualizar en la Imagen 2.2.

En el gráfico, el eje vertical representa la cantidad de hamburguesas compradas y el eje horizontal, la cantidad de billetes de autobús adquiridos. Si Alfonso gasta todo su dinero en hamburguesas, puede comprar cinco a la semana (10 $ por semana / 2 $ por hamburguesa = 5 hamburguesas por semana). Sin embargo, si hace esto, no podrá permitirse ningún billete de autobús. El punto A del gráfico muestra esta elección (cero billetes de autobús y cinco hamburguesas). Alternativamente, si Alfonso gasta todo su dinero en billetes de autobús, podrá permitirse 20 a la semana (10 $ por semana / 0,50 $ por billete de autobús = 20 billetes de autobús por semana). Pero entonces no podrá permitirse ninguna hamburguesa. El punto F muestra esta elección alternativa (20 billetes de autobús y ninguna hamburguesa).



La restricción presupuestaria.
Imagen 2.2 La restricción presupuestaria: la frontera de posibilidades de consumo de Alfonso. Cada punto de la restricción presupuestaria representa una combinación de hamburguesas y de billetes de autobús cuyo coste total suma el presupuesto semanal de Alfonso de 10 $. El precio relativo de las hamburguesas y de los billetes de autobús determina la pendiente de la restricción presupuestaria. En cualquier punto del conjunto de su presupuesto, renunciar a una hamburguesa significa ganar cuatro billetes de autobús.

El concepto de coste de oportunidad

Los economistas utilizan el término coste de oportunidad para indicar a qué deben renunciar las personas para obtener lo que desean. La idea central del coste de oportunidad es que el coste de un artículo es la oportunidad perdida de hacer o consumir otra cosa. En pocas palabras, el coste de oportunidad es el valor de la siguiente mejor alternativa. Para Alfonso, el coste de oportunidad de una hamburguesa son los cuatro billetes de autobús a los que tendría que renunciar. Decidirá si elige o no la hamburguesa en función de si el valor de la hamburguesa supera el valor de la alternativa a la que renuncia, en este caso, los billetes de autobús. Puesto que las personas se enfrentan a disyuntivas, inevitablemente deben elegir y renunciar a cosas que desean para obtener otras cosas que desean más.

Un principio fundamental de Economía es que toda elección tiene un coste de oportunidad. Si te quedas dormido en la clase de Economía, el coste de oportunidad es el aprendizaje que te pierdes por no atender en clase. Si gastas tus ingresos en videojuegos, no podrás gastarlos en películas. Si eliges casarte con una persona, renuncias a la oportunidad de casarte con otra. En resumen, el coste de oportunidad está a nuestro alrededor y forma parte de la existencia humana.

El siguiente apartado Resuélvelo muestra el análisis paso a paso del cálculo de la restricción presupuestaria. Léelo para comprender otro concepto importante -la pendiente- que se explica con más detalle en el Anexo El uso de las matemáticas en Principios de Economía.

Resuélvelo

Comprender la restricción presupuestaria

La restricción presupuestaria es fácil de entender si aplicas un poco de matemáticas. El Anexo El uso de las matemáticas en Principios de Economía explica todas las matemáticas que probablemente necesites en este libro. Por tanto, si las matemáticas no son tu fuerte, quizá debas echar un vistazo al contenido del Anexo.

Paso 1. La ecuación para cualquier restricción presupuestaria es:

Presupuesto = P1 x Q1 + P2 x Q2

donde P y Q son respectivamente el precio y la cantidad de los artículos comprados (aquí suponemos que sólo son dos artículos), y Presupuesto es la cantidad de ingresos que uno tiene para gastar.

En la ecuación de la restricción presupuestaria, los subíndices 1 y 2 se utilizan como etiquetas para diferenciar y organizar las variables que pertenecen a cada bien o servicio analizado. No son valores numéricos, sino una herramienta para evitar confusiones.

Paso 2. Aplica la ecuación de la restricción presupuestaria al escenario. En el caso de Alfonso, resulta:

Presupuesto = P1 x Q1 + P2 x Q2

10 $ de presupuesto = 2 $ por hamburguesa x cantidad de hamburguesas + 0,50 $ por billete de autobús x cantidad de billetes de autobús

10 $ = (2 $ x Qhamburguesas) + (0,50 $ x Qbilletes de autobús)

Paso 3. Utilizando un poco de álgebra, podemos convertir esto en la conocida ecuación de una recta: y = b + mx

Para Alfonso, es

10 $ = (2 $ x Qhamburguesas) + (0,50 $ x Qbilletes de autobús)

Paso 4. Simplifica la ecuación. Empieza multiplicando ambos lados de la ecuación por 2:

2 x 10 = 2 x (2 x Qhamburguesas) + 2 x (0,50 $ x Qbilletes de autobús)

20 = (4 x Qhamburguesas) + (1 x Qbilletes de autobús)

Paso 5. Resta un billete de autobús de ambos lados:

20 - Qbilletes de autobús = 4 x Qhamburguesas

Divide cada lado entre 4 para obtener la respuesta:

5 - 0,25 x Q billetes de autobús = Qhamburguesas

o bien

Qhamburguesas = 5 - 0,25 x Q billetes de autobús

Paso 6. Observa que esta ecuación se ajusta a la restricción presupuestaria de la Imagen 2.2. La intersección con el eje vertical se produce en 5 y la pendiente es -0,25, tal como dice la ecuación. Si introduces 20 billetes de autobús en la ecuación, obtienes 0 hamburguesas. Si introduces otros números de billetes de autobús en la ecuación, obtienes los resultados (ver Tabla 2.1), que son los puntos de la restricción presupuestaria de Alfonso.

Paso 7. Observa que la pendiente de una restricción presupuestaria siempre muestra el coste de oportunidad del bien que está en el eje horizontal. Para Alfonso, la pendiente es -0,25, lo que indica que por cada billete de autobús que compra, debe renunciar a 1/4 de hamburguesa. Dicho de otro modo, por cada 4 billetes que compra, Alfonso debe renunciar a 1 hamburguesa.

Punto Cantidad de hamburguesas (a 2 $) Cantidad de billetes de autobús (a 50 céntimos)
A50
B44
C38
D212
E116
F020

Tabla 2.1

Hay que hacer dos observaciones importantes. En primer lugar, el signo algebraico de la pendiente es negativo, lo que significa que la única forma de obtener más de un bien es renunciar a parte del otro. En segundo lugar, definimos la pendiente como el precio de los billetes de autobús (lo que está en el eje horizontal del gráfico) dividido por el precio de las hamburguesas (lo que está en el eje vertical), en este caso 0,50 $/ 2 $ = 0,25. Si quieres conocer rápidamente el coste de oportunidad, basta con dividir los dos precios.

Identificar el coste de oportunidad

En muchas situaciones, es razonable considerar que el coste de oportunidad de algo es, simplemente, su precio. Por ejemplo, si tu primo se compra una bicicleta nueva por 300 €, esos 300 € miden el valor de las "otras cosas" que ha decidido no comprar. A efectos prácticos, no es necesario detallar qué alternativas específicas ha sacrificado. Sin embargo, es crucial entender que el precio no siempre captura el verdadero coste de oportunidad. Esta diferencia se hace especialmente evidente cuando en la decisión se involucran costes de tiempo.

Por ejemplo, considera un jefe que decide que todos los empleados asistan a un retiro de dos días para "construir espíritu de equipo". El coste monetario del evento puede implicar la contratación de una empresa consultora externa para dirigir el retiro, así como el alojamiento y la manutención de todos los participantes. Sin embargo, también existe un coste de oportunidad: durante los dos días del retiro, ninguno de los empleados realiza otro trabajo.

Asistir a la universidad es otro caso en el que el coste de oportunidad supera al coste monetario. Los costes directos de asistir a la universidad incluyen la matrícula, los libros, el alojamiento y la manutención, y otros gastos. Pero, además, durante las horas que estás asistiendo a clase y estudiando, es imposible trabajar en un empleo remunerado. Así pues, la universidad impone tanto un coste monetario como un coste de oportunidad por la pérdida de ingresos.

En algunos casos, ser consciente del coste de oportunidad puede modificar el comportamiento. Imagina, por ejemplo, que te gastas 8 $ en comer cada día en el trabajo. Puede que sepas perfectamente que traer el almuerzo de casa te costaría sólo 3 $ al día, por lo que el coste de oportunidad de comprar el almuerzo en el restaurante es de 5 $ cada día (es decir, los 8 $ que cuesta comprar el almuerzo menos los 3 $ que costaría tu almuerzo de casa). Cinco dólares cada día no parece tanto. Sin embargo, si proyectas esa cifra a lo largo de un año, el resultado es considerable: 250 días laborables al año × 5 $ al día equivalen a 1.250 $, el coste, quizás, de unas vacaciones atractivas. Si describieras el coste de oportunidad como "unas buenas vacaciones" en lugar de “5 $ al día", puede que tomaras decisiones diferentes.

Aclaralo

¿Cuál es el coste de oportunidad asociado al aumento de las medidas de seguridad en los aeropuertos?

Tras los secuestros de aviones por terroristas el 11 de septiembre de 2001, se propusieron muchas medidas para mejorar la seguridad de los viajes aéreos. Por ejemplo, que el gobierno federal de EE.UU. proporcionara "agentes aéreos" armados que viajarían discretamente con el resto de los pasajeros. El coste de tener un agente en cada vuelo sería de unos 3.000 millones de dólares al año. Adaptar todos los aviones estadounidenses con puertas de cabina reforzadas para dificultar que los terroristas se apoderen del avión tiene un precio de 450 millones de dólares. Comprar equipos de seguridad más sofisticados para los aeropuertos, como escáneres tridimensionales de equipajes y cámaras conectadas a programas de reconocimiento facial, podría costar otros 2.000 millones de dólares.

Sin embargo, el mayor coste de una mayor seguridad de las aerolíneas no implica gastar dinero. Es el coste de oportunidad del tiempo de espera adicional en el aeropuerto. Según el Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT, siglas del inglés Department of Transportation), en 2015 hubo 895,5 millones de pasajeros de servicios regulares (nacionales e internacionales) en todo el sistema. Desde los secuestros del 11-S, el control de seguridad se ha vuelto más intenso y, en consecuencia, el procedimiento lleva más tiempo que en el pasado. Digamos que, por término medio, cada pasajero pasa 30 minutos más en el aeropuerto por viaje. Los economistas suelen asignar un valor al tiempo para convertir un coste de oportunidad del tiempo en una cifra monetaria. Dado que muchos pasajeros aéreos son gente de negocios relativamente bien pagada, las estimaciones conservadoras fijan el precio medio del tiempo para los pasajeros aéreos en 20$ por hora. Según estos cálculos aproximados, el coste de oportunidad de los retrasos en los aeropuertos podría ascender a 800 millones de pasajeros × 0,5 horas × 20 $/hora, u 8.000 millones de dólares al año. Está claro que los costes de oportunidad del tiempo de espera pueden ser tan importantes como los costes que suponen un gasto directo.

Toma de decisiones marginales y la utilidad marginal decreciente

El análisis de la restricción presupuestaria ayuda a poner de relieve que la mayoría de las elecciones en el mundo real no consisten en obtener todo de una cosa o todo de otra; es decir, no consisten en elegir el punto en un extremo de la restricción presupuestaria o el punto en el otro extremo. En cambio, la mayoría de las elecciones implican un análisis marginal, lo que significa examinar los beneficios y los costes de elegir un poco más o un poco menos de un bien. La personas comparamos naturalmente costes y beneficios, pero a menudo nos fijamos en los costes y beneficios totales, cuando la elección óptima requiere comparar cómo cambian los costes y los beneficios de una opción a otra. Puedes pensar en el análisis marginal como "análisis del cambio". El análisis marginal se utiliza en todas las tomas de decisiones en Economía.

Pasemos ahora a la noción de utilidad. Las personas desean bienes y servicios por la satisfacción o utilidad que esos bienes y servicios les proporcionan. La utilidad, como veremos en el capítulo sobre Elección del consumidor, es subjetiva, pero eso no la hace menos real. Los economistas suelen suponer que cuanto más se consume de algún bien (por ejemplo, porciones de pizza), más utilidad se obtiene. Al mismo tiempo, la utilidad que una persona obtiene al consumir la primera unidad de un bien suele ser mayor que la utilidad obtenida al consumir la quinta o la décima unidad de ese mismo bien.

Cuando Alfonso elige entre hamburguesas y billetes de autobús, por ejemplo, los primeros viajes en autobús que elija pueden proporcionarle una gran utilidad: tal vez le ayuden a llegar a una entrevista de trabajo o a una cita con el médico. Sin embargo, los viajes en autobús posteriores pueden proporcionarle mucha menos utilidad, ya que sólo sirven, por ejemplo, para matar el tiempo en un día lluvioso. Del mismo modo, la primera hamburguesa que elija comprar Alfonso puede ser en un día en que no haya desayunado y tenga un hambre voraz. Sin embargo, si Alfonso come varias hamburguesas cada día, las últimas le pueden saber bastante aburridas. La pauta general de que el consumo de las primeras unidades de cualquier bien tiende a proporcionar un mayor nivel de utilidad a una persona que el consumo de las unidades posteriores es un patrón común. Los economistas se refieren a este patrón como la ley de la utilidad marginal decreciente, que significa que, a medida que una persona consume más de un bien, la utilidad adicional (o marginal) de cada unidad adicional de ese bien disminuye. En otras palabras, el primer trozo de pizza produce más satisfacción que el sexto.

La ley de la utilidad marginal decreciente explica por qué las personas y las sociedades rara vez eligen todo o nada. No dirías: "Mi comida favorita es el helado, así que a partir de ahora sólo comeré helado". En cambio, aunque obtuvieras un nivel muy alto de utilidad de tu comida favorita, si fuera lo único que comieras, la utilidad adicional o marginal de las últimas raciones no sería muy alta. Del mismo modo, la mayoría de los trabajadores no dicen: “Yo disfruto del ocio, así que nunca trabajaré". En cambio, los trabajadores reconoceren que, aunque algo de ocio es muy agradable, una combinación de todo ocio y ningún ingreso no es tan atractiva. El marco de la restricción presupuestaria sugiere que cuando las personas toman decisiones en un mundo de escasez, utilizarán el análisis marginal y pensarán acerca de si preferirían un poco más o un poco menos.

Un consumidor racional sólo comprará unidades adicionales de algún producto mientras la utilidad marginal supere el coste de oportunidad. Supongamos que Alfonso se desplaza a lo largo de su restricción presupuestaria del punto A al punto B, al punto C y más abajo. A medida que consuma más billetes de autobús, la utilidad marginal de los billetes de autobús disminuirá, mientras que el coste de oportunidad, es decir, la utilidad marginal de las hamburguesas no consumidas, aumentará. Finalmente, el coste de oportunidad superará la utilidad marginal de un billete de autobús adicional. Si Alfonso es racional, no comprará más billetes de autobús cuando la utilidad marginal sea igual al coste de oportunidad. Aunque (todavía) no podemos decir exactamente cuántos billetes de autobús comprará Alfonso, es poco probable que ese número sea el máximo que puede permitirse, 20.

Costes hundidos

En el marco de la restricción presupuestaria, todas las decisiones implican qué ocurrirá a continuación: es decir, qué cantidades de bienes consumirá, cuántas horas trabajará o cuánto ahorrará una persona. Estas decisiones no se remontan a elecciones pasadas. Por tanto, el marco de la restricción presupuestaria supone que los costes hundidos, que son costes en los que se incurrió en el pasado y no se pueden recuperar, no deben afectar a la decisión actual.

Consideremos el caso de Selena, que paga 8 $ para ver una película en una sala de cine, pero después de ver los primeros 30 minutos de la película, cree que es realmente mala. ¿Debe quedarse a ver el resto de la película porque ha pagado la entrada, o debe marcharse? El dinero que ha gastado es un coste hundido, un coste irrecuperable y, a menos que el gerente del cine sea comprensivo, a Selena no le devolverán el dinero. Sin embargo, quedarse en el cine supone pagar un coste de oportunidad en tiempo. Su elección consiste en pasar los próximos 90 minutos sufriendo un desastre cinematográfico o hacer algo —cualquier otra cosa. La lección de los costes hundidos (o irrecuperables) consiste en olvidarse del dinero y el tiempo que se han perdido irremediablemente, y centrarse en los costes y beneficios marginales de las opciones actuales y futuras.

Tanto para las personas como para las empresas, enfrentarse a los costes irrecuperables puede ser frustrante. A menudo significa admitir un error de juicio anterior. A muchas empresas, por ejemplo, les cuesta renunciar a un nuevo producto que va mal sólo porque han gastado mucho dinero en crearlo y lanzarlo. Sin embargo, la lección de los costes hundidos consiste en ignorarlos y en tomar decisiones basadas en lo que ocurrirá en el futuro.

De un modelo con dos bienes a uno con muchos bienes

El gráfico de la restricción presupuestaria que contiene sólo dos bienes, como la mayoría de los modelos utilizados en este libro, no es realista. Al fin y al cabo, en una economía moderna las personas elegimos entre miles de bienes. Sin embargo, pensar en un modelo con muchos bienes es una extensión directa de lo que hemos tratado aquí. En lugar de dibujar una única restricción presupuestaria, que muestre la disyuntiva entre dos bienes, puedes dibujar múltiples restricciones presupuestarias, que muestren las posibles disyuntivas entre muchos pares de bienes diferentes. En clases más avanzadas de Economía utilizarías ecuaciones matemáticas que incluyeran muchos bienes y servicios que se pueden comprar, junto con sus cantidades y precios, y mostrarías cómo el gasto total en todos los bienes y servicios está limitado por el presupuesto global disponible. El gráfico con dos bienes que se emplea aquí ilustra claramente que toda elección tiene un coste de oportunidad, que es una idea que sí se aplica al mundo real.

2.2 La frontera de posibilidades de producción y la elección social

Objetivos de aprendizaje

Al finalizar esta sección, deberías ser capaz de:

  • Interpretar el gráfico de la frontera de posibilidades de producción.
  • Distinguir la restricción presupuestaria de la frontera de posibilidades de producción.
  • Explicar la relación entre la frontera de posibilidades de producción y la ley de los rendimientos decrecientes.
  • Diferenciar eficiencia productiva y eficiencia asignativa.
  • Definir la ventaja comparativa.

Del mismo modo que las personas no pueden tener todo lo que desean, y deben elegir, la sociedad en su conjunto tampoco puede tener todo lo que desea. En esta sección se explican las limitaciones a las que se enfrenta la sociedad, utilizando para ello un modelo llamado frontera de posibilidades de producción (FPP). Hay más similitudes que diferencias entre la elección individual y la elección social. Cuando leas esta sección, céntrate en las similitudes.

Dado que la sociedad dispone en cualquier momento de recursos limitados (por ejemplo, mano de obra, tierra, capital, materias primas), existe un límite a las cantidades de bienes y servicios que puede producir. Supongamos que una sociedad desea dos productos, sanidad y educación. La frontera de posibilidades de producción de la Imagen 2.3 ilustra esta situación.

La Imagen 2.3 muestra la asistencia sanitaria en el eje vertical y la educación en el eje horizontal. Si la sociedad asignara todos sus recursos a la sanidad, podría producir en el punto A. Sin embargo, no tendría recursos para producir educación. Si asignara todos sus recursos a la educación, podría producir en el punto F. Alternativamente, la sociedad podría elegir producir cualquier combinación de sanidad y educación en la frontera de posibilidades de producción. En efecto, la frontera de posibilidades de producción desempeña para la sociedad el mismo papel que la restricción presupuestaria para Alfonso. La sociedad puede elegir cualquier combinación de los dos bienes en la FPP o por debajo de ella. Sin embargo, no dispone de recursos suficientes para producir fuera de la FPP (por encima de ella).

Gráfico de la Frontera de Posibilidades de Producción
Imagen 2.3. Esta frontera de posibilidades de producción muestra la disyuntiva entre dedicar recursos a la asistencia sanitaria y dedicarlos a educación. En A todos los recursos se destinan a sanidad, y en B la mayoría van a la sanidad. En D, la mayoría de los recursos van a educación y en F, todos van a educación.

Y lo que es más importante, la frontera de posibilidades de producción muestra claramente la disyuntiva entre asistencia sanitaria y educación. Supongamos que la sociedad ha elegido situarse en el punto B, y se plantea producir más educación. Como la FPP tiene una pendiente descendente de izquierda a derecha, la única forma de que la sociedad obtenga más educación es renunciando a parte de la sanidad. Ése es la disyuntiva a la que se enfrenta la sociedad.

Supongamos que se plantea pasar del punto B al punto C. ¿Cuál sería el coste de oportunidad de disponer de educación adicional? El coste de oportunidad sería la sanidad a la que tiene que renunciar la sociedad. Al igual que con la restricción presupuestaria de Alfonso, la pendiente de la frontera de posibilidades de producción muestra el coste de oportunidad. A estas alturas puede que estés diciendo: "Oye, esta FPP suena como la restricción presupuestaria". Si es así, lee el siguiente Acláralo.

Acláralo

¿Cuál es la diferencia entre una restricción presupuestaria y una FPP?

Hay dos grandes diferencias entre la restricción presupuestaria y la frontera de posibilidades de producción (FPP):

  • La forma de la curva: La restricción presupuestaria es una línea recta. Esto se debe a que su pendiente viene dada por los precios relativos de los dos bienes que, para un consumidor individual, son fijos. En cambio, la FPP tiene una forma curva (cóncava) debido a la ley de los rendimientos decrecientes; por tanto, su pendiente varía en distintos puntos.

  • La escala de los ejes: La segunda gran diferencia es la ausencia de números concretos en los ejes de la FPP. No hay números porque no conocemos la cantidad exacta de recursos de esta economía imaginaria, ni los requerimientos técnicos específicos para producir sanidad o educación. En un ejemplo del mundo real, estos datos estarían disponibles.

Dispongamos o no de cifras concretas, conceptualmente podemos medir el coste de oportunidad de la educación adicional a medida que la sociedad pasa del punto B al punto C en la FPP.

Medimos la educación adicional por la distancia horizontal entre B y C. La sanidad a la que se renuncia viene dada por la distancia vertical entre B y C. La pendiente de la FPP entre B y C es (aproximadamente) la distancia vertical (el "ascenso") dividida entre la distancia horizontal (el "recorrido"). Éste es el coste de oportunidad de la educación adicional.

La FPP y la ley del coste de oportunidad creciente

Objetivos de aprendizaje

Al finalizar esta sección, deberías ser capaz de:

  • Explicar la curvatura de la frontera de posibilidades de producción (FPP) a través de la ley del coste de oportunidad creciente.

  • Diferenciar entre eficiencia productiva y eficiencia asignativa en el contexto de la FPP.

  • Comprender cómo la escasez obliga a las sociedades a elegir entre diferentes combinaciones de bienes y servicios.

Las restricciones presupuestarias que se han presentado hasta ahora, y que mostraban las elecciones individuales sobre qué cantidades de bienes consumir, eran todas líneas rectas. La razón de que estas líneas fueran rectas era que los precios relativos de los dos bienes en la restricción presupuestaria de consumo determinaban la pendiente de la restricción presupuestaria. Sin embargo, dibujamos la frontera de posibilidades de producción de la sanidad y la educación como una línea curva. ¿Por qué la FPP tiene una forma diferente?

Para entender por qué la FPP es curva, empieza por considerar el punto A en la parte superior izquierda de la FPP en la Imagen 2.3. En el punto A, todos los recursos disponibles se dedican a la sanidad y no queda ninguno para la educación. Esta situación sería extrema e incluso absurda. Por ejemplo, los niños podrían ir al médico todos los días, estén enfermos o no, pero no asistirían a la escuela. La gente se podría someter a cirugía estética en todas las partes de su cuerpo, pero no habría educación secundaria ni universitaria. Ahora imagina que algunos de estos recursos se desvían de la sanidad a la educación, de modo que la economía se encuentra en el punto B en lugar de en el punto A. Desviar algunos recursos de A a B provoca una reducción relativamente pequeña de la salud, porque los últimos euros marginales que se destinan a los servicios sanitarios no están produciendo mucha ganancia adicional en salud. Sin embargo, destinar esos dólares marginales a la educación, que carece totalmente de recursos en el punto A, puede producir ganancias relativamente grandes. Por este motivo, la forma de la FPP en el tramo que va de A a B es relativamente plana, lo que representa una caída relativamente pequeña en salud y una ganancia relativamente grande en educación.

Consideremos ahora el otro extremo, en la parte inferior derecha, de la frontera de posibilidades de producción. Imagina que la sociedad empieza en la opción D, que es dedicar casi todos los recursos a la educación y muy pocos a la sanidad, y se desplaza hasta el punto F, que implica dedicar todo el gasto a la educación y ninguno a la sanidad. A efectos prácticos, puedes imaginar que en el movimiento de D a F, los últimos médicos deben convertirse en profesores de ciencias en secundaria, las últimas enfermeras deben convertirse en bibliotecarias escolares en lugar de dispensadoras de vacunas, y las últimas salas de urgencias se convierten en guarderías. Las ganancias para la educación por añadir estos últimos recursos a la educación son muy pequeñas. Sin embargo, el coste de oportunidad perdido para la salud será bastante grande, y por ello la pendiente de la FPP entre D y F es pronunciada, mostrando un gran descenso en la salud por obtener sólo una pequeña ganancia en educación.

La principal enseñanza de este modelo no es que la sociedad vaya a tomar una decisión extrema, como no dedicar ningún recurso a la educación (punto A) o ninguno a la sanidad (punto F). La verdadera lección es que el beneficio que se obtiene al invertir recursos adicionales en educación depende de la cantidad que ya se esté inveritiendo previamente. Si, por un lado, actualmente se destinan muy pocos recursos a la educación, entonces un aumento de los recursos destinados a esa función puede aportar ganancias relativamente grandes. Por otro lado, si ya se destinan muchos recursos a la educación, destinar recursos adicionales aportará ganancias relativamente menores.

Este patrón es lo suficientemente común como para que los economistas le hayan dado un nombre: la ley del coste de oportunidad creciente, que sostiene que a medida que aumenta la producción de un bien o servicio, el coste marginal de oportunidad de producirlo también aumenta. Esto ocurre porque algunos recursos son más adecuados para producir determinados bienes y servicios que otros. Cuando el gobierno gasta una cierta cantidad más en reducir la delincuencia, por ejemplo, el aumento inicial del coste de oportunidad de la reducción de la delincuencia podría ser relativamente pequeño. Sin embargo, los aumentos suelen provocar aumentos relativamente mayores del coste de oportunidad de reducir la delincuencia, y pagar por suficiente policía y seguridad para reducir a cero la delincuencia tendría un coste de oportunidad tremendamente alto.

La curvatura de la frontera de posibilidades de producción muestra que, a medida que añadimos más recursos a la educación, moviéndonos de izquierda a derecha a lo largo del eje horizontal, el aumento inicial del coste de oportunidad es bastante pequeño, pero aumenta gradualmente. Así, la pendiente de la FPP es relativamente plana cerca de la intersección con el eje vertical. Por el contrario, a medida que añadimos más recursos a la sanidad, moviéndonos de abajo arriba en el eje vertical, los descensos originales del coste de oportunidad son bastante grandes, pero de nuevo disminuyen gradualmente. Así, la pendiente de la FPP es relativamente pronunciada cerca de la intersección con el eje horizontal. De este modo, la ley del coste de oportunidad creciente produce la forma curvada hacia fuera de la frontera de posibilidades de producción.

Eficiencia productiva y eficiencia asignativa

El estudio de la Economía no pretende decir a una sociedad qué elección debe hacer a lo largo de su frontera de posibilidades de producción. En una economía orientada al mercado y con un gobierno democrático, la elección implicará una mezcla de decisiones de las personas, de las empresas y del gobierno. Sin embargo, la Economía puede señalar que algunas elecciones son inequívocamente mejores que otras. Esta observación se basa en el concepto de eficiencia. En el uso cotidiano, la eficiencia se refiere a la ausencia de despilfarro. Una máquina ineficiente funciona a un coste elevado, mientras que una máquina eficiente funciona a un coste menor, porque no desperdicia energía ni materiales. Una organización ineficiente funciona con grandes retrasos y costes elevados, mientras que una organización eficiente cumple los plazos, está centrada y funciona dentro del presupuesto.

La frontera de posibilidades de producción sirve para ilustrar dos tipos de eficiencia: la eficiencia productiva y la eficiencia asignativa. La Imagen 2.4 ilustra estas ideas utilizando una frontera de posibilidades de producción entre sanidad y educación.

La eficiencia productiva significa que, dados los insumos y la tecnología disponibles, es imposible producir más de un bien sin disminuir la cantidad que se produce de otro bien. Todas las opciones en la FPP de la Imagen 2.4, como A, B, C, D y F, muestran eficiencia productiva. Cuando una sociedad pasa de una de estas opciones a otra, aumenta la asistencia sanitaria y disminuye la educación o viceversa. Sin embargo, cualquier elección dentro (por debajo) de la frontera de posibilidades de producción es productivamente ineficiente y despilfarradora, porque es posible producir más de un bien, del otro bien o de alguna combinación de ambos bienes si nos situamos en un punto de la propia frontera.

Por ejemplo, el punto R es productivamente ineficiente porque en la elección C es posible tener más de ambos bienes: la educación en el eje horizontal es mayor en el punto C que en el punto R (E2 es mayor que E1), y la asistencia sanitaria en el eje vertical también es mayor en el punto C que en el punto R (S2 es mayor que S1).

Podemos representar la combinación específica de bienes y servicios que una sociedad produce mediante una línea recta que parte desde el origen hasta un punto concreto de la frontera de posibilidades de producción (FPP). La inclinación de esa recta es clave para interpretar la composición de la producción: las combinaciones con una mayor proporción de sanidad (y menos educación) darán como resultado una recta más inclinada o empinada, mientras que aquellas con más educación (y menos sanidad) producirán una más plana.

Gráfico de eficiencia productiva y asignativa sobre la FPP
Imagen 2.4. Eficiencia productiva y asignativa. La eficiencia productiva significa que es imposible producir más de un bien sin disminuir la cantidad que se produce de otro bien. Por lo tanto, todas las opciones a lo largo de una FPP dada como B, C y D muestran eficiencia productiva, pero R no. La eficiencia asignativa significa que la combinación concreta de bienes que se produce representa la asignación que más desea la sociedad.
(Crédito: "Elaboración propia").

La eficiencia asignativa significa que la combinación concreta de bienes y servicios en la frontera de posibilidades de producción que produce una sociedad representa la combinación que más desea la sociedad. Cómo conocer lo que desea una sociedad puede ser una cuestión controvertida, y suele ser objeto de debate en las clases de Ciencias Políticas, Sociología y Filosofía, así como en las de Economía. En su forma más básica, la eficiencia asignativa significa que los productores suministran la cantidad de cada producto que demandan los consumidores. Sólo una de las opciones productivamente eficientes será la opción asignativamente eficiente para la sociedad en su conjunto.

Por qué la sociedad debe elegir

En el capítulo Bienvenidos a la economía has debido aprender que toda sociedad se enfrenta al problema de la escasez, por el que los recursos limitados entran en conflicto con las necesidades y deseos ilimitados. La frontera de posibilidades de producción ilustra las opciones que se plantean en este dilema.

Toda economía se enfrenta a dos situaciones en las que puede ser capaz de ampliar el consumo de todos los bienes. En el primer caso, una sociedad puede descubrir que ha estado utilizando sus recursos de forma ineficiente, en cuyo caso, mejorando la eficiencia y produciendo en la frontera de posibilidades de producción, puede tener más de todos los bienes (o al menos más de algunos sin disminuir la cantidad del otro bien). En el segundo caso, a medida que aumentan los recursos durante un periodo de años (por ejemplo, más mano de obra y más capital), la economía crece. Al hacerlo, la frontera de posibilidades de producción de una sociedad tenderá a desplazarse hacia fuera y la sociedad podrá permitirse más de todos los bienes. Además, con el tiempo, las mejoras tecnológicas pueden aumentar el nivel de producción con unos recursos dados y, por tanto, desplazar hacia fuera la FPP.

Sin embargo, las mejoras en la eficiencia productiva tardan tiempo en descubrirse y en aplicarse, y el crecimiento económico sólo se produce gradualmente. Así pues, una sociedad debe elegir y resolver disyuntivas en el presente. Para el gobierno, este proceso implica a menudo tratar de identificar dónde podría hacer el mayor bien el gasto adicional y dónde harían menor daño las reducciones del gasto. A nivel individual y empresarial, la economía de mercado coordina un proceso en el que las empresas tratan de producir bienes y servicios en la cantidad, calidad y precio que desean los consumidores. Sin embargo, tanto para el gobierno como para la economía de mercado, a corto plazo, el aumento de la producción de un bien suele significar intercambiar o compensar con la disminución en algún otro punto de la economía.

La FPP y la ventaja comparativa

Aunque toda sociedad debe elegir qué cantidad de cada bien o servicio debe producir, no necesita producir todos y cada uno de los bienes que consume. A menudo, la cantidad de un bien que un país decide producir depende de lo caro que sea producirlo frente a comprarlo a otro país. Como hemos visto antes, la curvatura de la FPP de un país nos da información acerca de la disyuntiva entre dedicar recursos a producir un bien u otro. En concreto, su pendiente nos proporciona el coste de oportunidad de producir una unidad más del bien en el eje x en términos del otro bien (en el eje y). Los países tienden a tener distintos costes de oportunidad en la producción de un bien concreto, ya sea por diferencias climáticas, geográficas, tecnológicas o de cualificación.

FPP de EE. UU. y Brasil para trigo y caña de azúcar
Imagen 2.5. Frontera de posibilidades de producción para EE.UU. y Brasil. La FPP de EE. UU. es más plana que la FPP de Brasil, lo que implica que el coste de oportunidad del trigo en términos de caña de azúcar es menor en EE. UU. que en Brasil. Por el contrario, el coste de oportunidad de la caña de azúcar es menor en Brasil. EE. UU. tiene ventaja comparativa en la producción de trigo y Brasil tiene ventaja comparativa en la producción de caña de azúcar.

Supongamos que dos países, EEUU y Brasil, tienen que decidir qué cantidades producirán de dos cultivos: caña de azúcar y trigo. Debido a sus condiciones climáticas, Brasil puede producir bastante caña de azúcar por hectárea, pero no mucho trigo. Por el contrario, EEUU puede producir grandes cantidades de trigo por hectárea, pero no mucha caña de azúcar. Evidentemente, Brasil tiene un coste de oportunidad de producir caña de azúcar (en términos de trigo) inferior al de EE.UU. Lo contrario también es cierto: EE.UU. tiene un coste de oportunidad de producir trigo inferior al de Brasil. Lo ilustramos con las FPP de los dos países en la Imagen 2.5.

Cuando un país puede producir un bien con un coste de oportunidad inferior al de otro país, decimos que aquél tiene una ventaja comparativa en ese bien. La ventaja comparativa no es lo mismo que la ventaja absoluta, que existe cuando un país puede producir más de un bien. En nuestro ejemplo, Brasil tiene una ventaja absoluta en caña de azúcar y EEUU tiene una ventaja absoluta en trigo. Esto se puede ver fácilmente con una simple observación de los puntos extremos de producción en las FPP de los dos países. Si Brasil dedicara todos sus recursos a producir trigo, estaría produciendo en el punto A. Si, en cambio, hubiera dedicado todos sus recursos a producir caña de azúcar, estaría produciendo una cantidad mucho mayor que EE.UU., en el punto B.

La pendiente de la FPP informa sobre el coste de oportunidad de producir una unidad adicional de trigo. Aunque la pendiente no es constante en las dos FPP, es bastante evidente que la FPP de Brasil es mucho más pronunciada que la de EE.UU. y, por tanto, el coste de oportunidad del trigo es generalmente mayor en Brasil. En el capítulo sobre Comercio Internacional y los flujos de capital, aprenderás que las diferencias de ventaja comparativa de los países determinan qué bienes elegirán para producir y comerciar. Cuando los países participan en el comercio, se especializan en la producción de los bienes en los que tienen ventaja comparativa, e intercambian parte de esa producción por bienes en los que no tienen ventaja comparativa. Con el comercio, los fabricantes producen bienes cuyo coste de oportunidad es menor, por lo que la producción total aumenta, beneficiando a las partes que comercian.

2.3 Las objeciones al enfoque económico

Objetivos de aprendizaje

Al finalizar esta sección, deberías ser capaz de:

  • Analizar los argumentos en contra del enfoque económico sobre la toma de decisiones

  • Interpretar un diagrama que represente una disyuntiva

  • Diferenciar entre afirmaciones normativas y afirmaciones positivas

Una cosa es comprender el enfoque económico de la toma de decisiones y otra sentirse cómodo aplicándolo. Las fuentes de incomodidad suelen dividirse en dos categorías: que la gente no actúa de una manera que se ajuste al modo de pensar económico; y que aunque la gente actuara así, debería intentar no hacerlo. Consideremos estos argumentos.

Primera objeción: las personas, las empresas y la sociedad no actúan así

El enfoque económico de la toma de decisiones parece requerir más información de la que disponen la mayoría de las personas, así como una toma de decisiones más cuidadosa de la que la mayoría de las personas muestran en realidad. Después de todo, ¿tú o alguno de tus amigos dibujáis una restricción presupuestaria y habláis sobre la maximización de la utilidad antes de dirigiros al centro comercial? ¿Contemplan los miembros del Congreso las fronteras de posibilidades de producción antes de votar el presupuesto anual? Las formas desordenadas con las que funcionan las personas y las sociedades no se parecen mucho a las pulcras restricciones presupuestarias ni a las fronteras de posibilidades de producción suavemente curvadas.

Sin embargo, el enfoque económico puede ser una forma útil de analizar y comprender las disyuntivas de las decisiones económicas. Para apreciar este punto, imagina por un momento que estás jugando al baloncesto, driblando a la derecha y lanzando un pase rebotado a la izquierda a un compañero que corre hacia la canasta. Un físico o un ingeniero podrían calcular la velocidad y la trayectoria correctas del pase, teniendo en cuenta los distintos movimientos necesarios y el peso y el bote del balón. Sin embargo, cuando juegas al baloncesto, no realizas ninguno de estos cálculos. Te limitas a pasar el balón, y si eres un buen jugador, lo harás con gran precisión.

Alguien podría argumentar: "La fórmula científica del rebote-pase requiere un conocimiento mucho mayor de la física y una información mucho más específica sobre velocidades de movimiento y pesos que la que tiene realmente el jugador de baloncesto, por lo que debe ser una descripción poco realista de cómo se producen realmente los pases de baloncesto". Esta reacción sería errónea. El hecho de que un buen jugador pueda lanzar el balón con precisión gracias a la práctica y la habilidad, sin hacer un cálculo de física, no significa que el cálculo de física sea erróneo.

Del mismo modo, desde un punto de vista económico, alguien que compra alimentos cada semana tiene mucha práctica sobre cómo comprar la combinación de bienes que le proporcionará utilidad, aunque como comprador no formule sus decisiones en términos de una restricción presupuestaria. Las instituciones públicas pueden funcionar de forma imperfecta y lenta, pero, en general, una forma democrática de gobierno siente la presión de los votantes y de las entidades sociales para tomar las decisiones más preferidas por las personas de esa sociedad. Así pues, al pensar en las acciones económicas de grupos de personas, empresas y la sociedad, es razonable, como primera aproximación, analizarlas con las herramientas del análisis económico. Para saber más sobre esto, lee acerca de la economía de la conducta en el capítulo sobre Elección del consumidor.

Segunda objeción: las personas, las empresas y la sociedad no deberían actuar así

La aproximación económica considera que las personas actúan por interés propio. Para algunos críticos de este enfoque, aunque el interés propio sea una descripción exacta de cómo se comportan las personas, esos comportamientos no son morales. En su lugar, los críticos argumentan que debería enseñarse a las personas a preocuparse más por los demás. Los economistas ofrecen varias respuestas a estas preocupaciones.

En primer lugar, la Economía no es una forma de educación o formación moral. Más bien pretende describir el comportamiento económico  tal y como existe en la realidad. Los filósofos distinguen entre afirmaciones positivas, que describen el mundo tal como es, y afirmaciones normativas, que describen cómo debería ser el mundo. Las afirmaciones positivas son fácticas. Pueden ser verdaderas o falsas, pero podemos probarlas, al menos en principio. Las afirmaciones normativas son cuestiones subjetivas, de opinión. No podemos ponerlas a prueba, ya que no podemos demostrar que las opiniones sean verdaderas o falsas. Simplemente son opiniones basadas en los valores de cada uno.

Por ejemplo, un economista podría analizar un sistema de Metro propuesto en una ciudad determinada. Si los beneficios esperados superan a los costes, concluirá que el proyecto merece la pena: un ejemplo de análisis positivo. Otro economista aboga por ampliar la indemnización por desempleo durante la pandemia de COVID-19 porque un país rico como Estados Unidos debe cuidar de sus ciudadanos menos afortunados -un ejemplo de análisis normativo.

Aunque la línea que separa las afirmaciones positivas de las normativas no siempre es clara, el análisis económico intenta permanecer arraigado en el estudio de las personas reales que habitan la economía real. Sin embargo, afortunadamente, la suposición de que las personas son puramente egoístas es una simplificación acerca de la naturaleza humana. De hecho, no tenemos más que leer a Adam Smith, el mismísimo padre de la Economía moderna, para encontrar pruebas de ello. La frase inicial de su libro, La teoría de los sentimientos morales (1759), lo dice muy claramente: "Por muy egoísta que sea el hombre es evidente que existen en su naturaleza algunos principios que le llevan a interesarse por la fortuna de los demás y que hacen que su felicidad sea necesaria para él, aunque no obtenga de ella más que el placer de observarla". Está claro que las personas poseen tanto interés propio como altruismo.

En segundo lugar, podemos etiquetar el comportamiento interesado y la búsqueda de beneficios con otros nombres, como elección personal y libertad. La capacidad de tomar decisiones personales acerca de comprar, trabajar y ahorrar es una libertad personal importante. Algunas personas pueden elegir trabajos con mucha presión y muy bien pagados para poder ganar y gastar cantidades considerables de dinero en sí mismas. Otras pueden destinar gran parte de sus ingresos a obras benéficas o gastarlo en sus amigos y familiares. Otros pueden dedicarse a una carrera que puede requerir mucho tiempo, energía y experiencia, pero que no ofrece grandes recompensas económicas, como ser maestro de primaria o trabajador social.


acláralo

¿El mismo gráfico con otro nombre?

Cuando estudias Economía, puedes sentirte sepultado bajo una avalancha de gráficos. Tu objetivo debe ser reconocer la lógica subyecente común y el patrón de los gráficos, no memorizar cada uno de ellos.

Este capítulo utiliza un solo gráfico básico, aunque lo presentamos con diferentes conjuntos de etiquetas. La restricción presupuestaria y la frontera de posibilidades de producción para la sociedad, en su conjunto, son el mismo gráfico básico. La Imagen 2.6 muestra una restricción presupuestaria individual y una frontera de posibilidades de producción para dos bienes, el Bien 1 y el Bien 2. Un gráfico que represente disyuntivas siempre ilustra tres temas básicos: la escasez, los intercambios o trade-off y la eficiencia económica.

El primer tema es la escasez. No es factible disponer de cantidades ilimitadas de ambos bienes. Aunque la restricción presupuestaria o la FPP se desplacen, la escasez permanece, sólo que a un nivel diferente. El segundo tema son las disyuntivas, o trade-off. Tal como se representa en la restricción presupuestaria o en la frontera de posibilidades de producción, es necesario renunciar a parte de un bien para obtener más del otro. Los detalles de este intercambio varían.

En una restricción presupuestaria, la disyuntiva entre qué bienes consumir viene determinada por sus precios relativos. Estos intercambios o trade-off aparecen como una línea recta. Sin embargo, en muchas fronteras de posibilidades de producción es una línea curva la que representa tales intercambios, porque la ley de los rendimientos decrecientes sostiene que, a medida que añadimos recursos a un área, las ganancias marginales tienden a disminuir.

El tercer tema es la eficiencia económica, esto es, obtener el máximo beneficio de unos recursos escasos. Todas las elecciones en la frontera de posibilidades de producción muestran eficiencia productiva. La elección en un conjunto de posibilidades de producción que sea preferida socialmente, o la elección en una restricción presupuestaria individual que sea preferida personalmente, mostrará eficiencia asignativa.

El gráfico de la disyuntiva o trade-off.
Imagen 2.6 El gráfico de la disyuntiva o trade-off. Tanto el conjunto de oportunidades individual (o restricción presupuestaria) como la frontera de posibilidades de producción social muestran las restricciones bajo las cuales operan los consumidores individuales y la sociedad en su conjunto. Ambos diagramas muestran el intercambio que implica elegir más de un bien.

El gráfico básico de restricción presupuestaria / frontera de posibilidades de producción será recurrente a lo largo de este libro. Algunos ejemplos incluyen el uso de estos gráficos para analizar el comercio, la protección del medio ambiente, la igualdad de rentas, y la disyuntiva macroeconómica entre consumo e inversión. No dejes que las distintas etiquetas te confundan. El gráfico no será más que una herramienta para reflexionar detenidamente sobre la escasez, las disyuntivas y la eficiencia en una situación concreta.

Otros pueden elegir un trabajo que les consuma mucho tiempo o que les proporcione un alto nivel de ingresos, pero que les deje tiempo para la familia, los amigos y la contemplación. La libertad de las personas para tomar sus propias decisiones económicas tiene un valor moral que merece la pena respetar.

En tercer lugar, el comportamiento interesado o egoísta puede dar lugar a resultados sociales positivos. Adam Smith denominó a esta propiedad la mano invisible. Al perseguir su propio interés, con frecuencia las personas promueven el de la sociedad más eficazmente que cuando realmente pretenden promoverlo. La metáfora de la mano invisible plantea la sorprendente posibilidad de que el bien común pueda surgir a partir de la búsqueda del interés propio.

En cuarto lugar, incluso las personas que centran en su propio interés la faceta económica de su vida, a menudo dejan de lado su propio interés en otros ámbitos, como el voluntariado o las donaciones benéficas. El interés propio es un punto de partida razonable para analizar decisiones económicas, sin asumir que la gente nunca es altruista.

Para centrarte

Elecciones… ¿hasta qué punto?

¿Qué hemos aprendido? Sabemos que la escasez influye en todas nuestras decisiones en las que elegimos. Un economista podría argumentar que las personas no obtienen un grado o un máster porque no tienen los recursos necesarios para tomar esas decisiones o porque sus ingresos son demasiado bajos, y/o el precio de estas titulaciones es demasiado alto. Puede que la opción de obtener un grado universitario o un máster no forme parte de su conjunto de oportunidades.

El precio de estas titulaciones puede ser demasiado elevado no sólo porque el precio monetario, la matrícula universitaria (y quizás el alojamiento), sea demasiado alto. Un economista también podría decir que, para muchas personas, el coste de oportunidad total de una licenciatura o un máster es demasiado alto. Puede que estas personas no estén dispuestas o no puedan intercambiar el perder años de trabajo y obtener unos ingresos a cambio de obtener un título.

Por último, las estadísticas que presentamos al principio del capítulo revelan información acerca de las elecciones intertemporales. Un economista podría decir que la gente elige no obtener un título universitario porque puede que tenga que pedir dinero prestado para asistir a la universidad, y los intereses que tenga que pagar por ese préstamo en el futuro afectarán a sus decisiones de hoy. También pudiera ser que algunas personas tuvieran preferencia por el consumo actual frente al consumo futuro, por lo que eligen trabajar ahora con un salario más bajo y consumir ahora, en lugar de posponer ese consumo hasta después de graduarse en la universidad.

Términos clave

afirmación normativa
declaración que describe cómo debería ser el mundo.
afirmación positiva
afirmación que describe el mundo tal como es.
análisis marginal
examen de decisiones en el margen, es decir, un poco más o un poco menos de la situación actual.
conjunto de oportunidades
todas las combinaciones posibles de consumo que alguien puede permitirse dados los precios de los bienes y sus ingresos.
coste de oportunidad
mide el coste de una decisión por lo que renunciamos a cambio; el coste de oportunidad mide el valor de la alternativa a la que se renuncia.
costes hundidos
costes que realizamos en el pasado y que no podemos recuperar.
eficiencia asignativa
cuando la combinación de bienes producidos representa la combinación que más desea la sociedad.
eficiencia productiva
cuando es imposible producir más de un bien (o servicio) sin disminuir la cantidad producida de otro bien (o servicio).
frontera de posibilidades de producción (FPP)
gráfico que muestra las combinaciones productivamente eficientes de dos bienes o servicios que puede producir una economía dados los recursos de que dispone.
ley de la utilidad marginal decreciente
a medida que consumimos más de un bien o servicio, la utilidad que obtenemos de unidades adicionales del bien o servicio tiende a ser menor que la que recibimos de unidades anteriores.
ley de los rendimientos decrecientes
a medida que añadimos incrementos adicionales de recursos para producir un bien o servicio, el beneficio marginal de esos incrementos adicionales disminuirá.
mano invisible
metáfora empleada por Adam Smith para explicar que el comportamiento interesado de las personas puede conducir a resultados sociales positivos.
restricción presupuestaria
todas las combinaciones posibles de consumo de bienes que alguien puede permitirse, dados los precios de los bienes, cuando se gasta toda la renta; el límite del conjunto de oportunidades.
utilidad
satisfacción, bienestar o valor que se obtiene del consumo de bienes y servicios.
ventaja comparativa
situación en la que un país puede producir un bien a un coste inferior en términos de otros bienes; o cuando un país tiene un menor coste de oportunidad de producción.

Ideas fundamentales y resumen

2.1 Cómo eligen las personas en función de su restricción presupuestaria

Los economistas ven el mundo real como un mundo de escasez: es decir, un mundo en el que los deseos de las personas superan lo que es posible. Como resultado, el comportamiento económico implica disyuntivas en las que las personas, las empresas y la sociedad deben renunciar a algo que desean para obtener cosas que desean más. Las personas se enfrentan a la disyuntiva de qué cantidades de bienes y servicios consumir. La restricción presupuestaria, que es la frontera del conjunto de oportunidades, ilustra la gama de opciones disponibles. El precio relativo de las opciones determina la pendiente de la restricción presupuestaria. Las opciones por encima de la restricción presupuestaria no son factibles.

El coste de oportunidad mide el coste de lo que renunciamos a cambio de lo que elegimos. A veces podemos medir el coste de oportunidad en dinero, pero a menudo es útil considerar también el tiempo, o medirlo en términos de los recursos reales a los que debemos renunciar.

La mayoría de las decisiones y disyuntivas económicas no son del tipo todo o nada. Por el contrario, son el resultado del análisis marginal, lo que significa que se trata de decisiones en el margen, que implican un poco más o un poco menos. La ley de la utilidad marginal decreciente señala que, a medida que una persona recibe más de algo —ya sea un bien específico u otro recurso—, las ganancias marginales adicionales tienden a reducirse. Dado que los costes hundidos se produjeron en el pasado y no pueden recuperarse, no deben tenerse en cuenta a la hora de tomar decisiones actuales.

2.2 La frontera de posibilidades de producción y la elección social

La frontera de posibilidades de producción (FPP) define el conjunto de opciones a las que se enfrenta la sociedad a través de las combinaciones de bienes y servicios que puede producir, dados los recursos y la tecnología disponibles. La forma de la FPP suele ser curva hacia fuera, en lugar de recta. Las opciones fuera de la FPP son inalcanzables y las opciones dentro (por debajo) de la PPF implican un despilfarro. Con el tiempo, una economía en crecimiento tenderá a desplazar su FPP hacia el exterior.

La ley de los rendimientos decrecientes sostiene que, a medida que se dedican incrementos de recursos adicionales a producir algo, el aumento marginal de la producción será cada vez menor. Todas las elecciones a lo largo de una frontera de posibilidades de producción muestran eficiencia productiva; es decir, es imposible utilizar los recursos de la sociedad para producir más de un bien sin disminuir la producción del otro bien. La elección específica a lo largo de una frontera de posibilidades de producción que refleja la mezcla de bienes que prefiere la sociedad es la elección con eficiencia asignativa. Es probable que la curvatura de la FPP difiera según el país, lo que da lugar a que distintos países tengan ventajas comparativas en distintos bienes. La producción total puede aumentar si los países se especializan en los bienes en los que tienen ventaja comparativa e intercambian parte de su producción por los bienes restantes.

2.3 Las objeciones al enfoque económico

La forma de pensar propia de la Economía proporciona un enfoque útil para comprender el comportamiento humano. Los economistas distinguen entre afirmaciones positivas, que describen el mundo tal como es, y afirmaciones normativas, que describen cómo debería ser. Incluso cuando la Economía analiza las ganancias y las pérdidas de diversos acontecimientos o políticas, y extrae así conclusiones normativas acerca de cómo debería ser el mundo, el análisis económico se basa en un análisis positivo de cómo se comportan realmente las personas, las empresas y los gobiernos, no de cómo deberían comportarse.

Preguntas de autocomprobación

  1. Supón que el ayuntamiento de la ciudad de Alfonso sube el precio de los billetes de autobús de 0,50 $ por viaje a 1 $ por viaje (mientras que el precio de las hamburguesas se mantiene en 2 $ y su presupuesto sigue siendo de 10 $ por semana). Dibuja la nueva restricción presupuestaria de Alfonso. ¿Qué ocurre con el coste de oportunidad de los billetes de autobús?

  2. Vuelve al ejemplo de la Imagen 2.4. Supongamos que se produce una mejora en la tecnología médica que permite prestar más asistencia sanitaria con la misma cantidad de recursos. ¿Cómo afectaría esto a la curva de posibilidades de producción y, en particular, cómo afectaría al coste de oportunidad de la educación?

  3. ¿Podría un país estar produciendo de forma asignativamente eficiente, pero productivamente ineficiente?

  4. ¿Cuáles son las similitudes entre la restricción presupuestaria de un consumidor y la frontera de posibilidades de producción de la sociedad, no sólo gráficamente, sino también analíticamente?

  5. Puede que las personas no actúen de la forma racional y calculadora que describe el modelo económico de toma de decisiones, midiendo la utilidad y los costes de forma marginal, pero ¿puedes argumentar que se comportan aproximadamente así?

Preguntas de repaso

  1. ¿Un artículo de opinión en un periódico instando a la adopción de una determinada política económica sería una declaración positiva o normativa?

  2. ¿Un estudio de investigación sobre los efectos del consumo de refrescos en el desarrollo cognitivo de los niños sería una afirmación positiva o normativa? Preguntas de repaso

  3. Explica por qué la escasez da lugar a disyuntivas o trade-off.

  4. Explica por qué las personas elegimos opciones que están directamente en la restricción presupuestaria, en lugar de debajo de la restricción presupuestaria o fuera de ella.

  5. ¿Qué es la ventaja comparativa?

  6. ¿Qué ilustra una frontera de posibilidades de producción?

  7. ¿Por qué una frontera de posibilidades de producción suele dibujarse como una curva, en lugar de como una línea recta?

  8. Explica por qué las sociedades no pueden elegir por encima de su frontera de posibilidades de producción y por qué no deben elegir por debajo.

  9. ¿Qué son los rendimientos marginales decrecientes?

  10. ¿Qué es la eficiencia productiva? ¿Y la eficiencia asignativa?

  11. ¿Cuál es la diferencia entre una afirmación positiva y una normativa?

  12. El modelo económico de toma de decisiones, ¿pretende ser una descripción literal de cómo toman realmente decisiones las personas, las empresas y los gobiernos?

  13. ¿Qué cuatro argumentos se pueden usar para responder a la crítica de que las personas, en realidad, no se comportan (o no deberían comportarse) así?

Preguntas para el pensamiento crítico

  1. Supón que el ayuntamiento de la ciudad de Alfonso sube el precio de los billetes de autobús de 0,50 $ a 1 $ y el precio de las hamburguesas sube de 2 $ a 4 $. ¿Por qué no cambia el coste de oportunidad de los billetes de autobús? Supón que el gasto semanal de Alfonso aumenta de 10 $ a 20 $. ¿Cómo se ve afectada su restricción presupuestaria por los tres cambios? Explícalo.

  2. Durante la Segunda Guerra Mundial, las fábricas alemanas quedaron diezmadas. El país también sufrió muchas bajas humanas, tanto de soldados como de civiles. ¿Cómo afectó la guerra a la curva de posibilidades de producción de Alemania?

  3. Está claro que la ineficiencia productiva es un despilfarro, ya que los recursos se utilizan de forma que se producen menos bienes y servicios de los que una nación es capaz. ¿Por qué la ineficiencia asignativa es también un despilfarro?

  4. ¿Qué supuestos acerca de la Economía deben ser ciertos para que funcione la mano invisible? ¿Hasta qué punto son válidos esos supuestos en el mundo real?

  5. ¿Tienen los economistas alguna experiencia especial en la elaboración de argumentos normativos? En otras palabras, son expertos en hacer afirmaciones positivas (es decir, sobre lo que ocurrirá) acerca de alguna política económica, por ejemplo, pero ¿tienen conocimientos especiales para juzgar si la política debe emprenderse o no?

Problemas

Utiliza esta información para responder a las 4 preguntas que siguen: Jade tiene un presupuesto semanal de 24 $, que le gusta gastar en revistas y pasteles.

  1. Si el precio de una revista es de 4 $ cada una, ¿cuál es el número máximo de revistas que podría comprar en una semana?

  2. Si el precio de una tarta es de 12 $, ¿cuál es el número máximo de tartas que puede comprar en una semana?

  3. Dibuja la restricción presupuestaria de Jade con las tartas en el eje horizontal y las revistas en el eje vertical. ¿Cuál es la pendiente de la restricción presupuestaria?

  4. ¿Cuál es el coste de oportunidad para Jade de comprar una tarta?